Este lunes el Eintracht Frankfurt, equipo del futbol alemán, emprendió el vuelo con rumbo a los Estados Unidos para cumplir durante dos semanas una apretada agenda, que incluye cruzar la frontera hacia el sur jugar el jueves un partido amistoso con los Bravos de Juárez, encuentro que el club germano ha calificado de una enorme relevancia para ellos.
En Louisville, Kentucky, ciudad de 650 mil habitantes a orillas del río Ohio, los jugadores del Frankfurt afinan detalles en la copa y en la Bundesliga.
“Llevamos mucho tiempo en un campo de entrenamiento en el que podemos crecer juntos como equipo”, explicó el entrenador Dino Toppmöller al sitio alemán hessenschau.de. “Queremos aprovechar el tiempo al máximo.”
Sin embargo, hay algunos aspectos que al menos no facilitarán el trabajo de formación del entrenador, como el partido del 25 de julio.
La comitiva del Eintracht tiene que volver a subirse al avión y volar unas tres horas hasta El Paso, directamente a la frontera con México, para finalmente cruzarla en autobús. El partido contra los Bravos en Juárez, empezará con temperaturas que normalmente siguen siendo cálidas, 30 grados centígrados, incluso por la tarde, señala el reporte de hessenschau.de.
El juego está programado para dar inicio a las 7:30 pm en la cancha del Estadio Benito Juárez.
“El viaje tiene un impacto principalmente deportivo”, afirma el portavoz de la junta directiva de Frankfurt, Axel Hellmann.
“También representamos a la Bundesliga y a la DFL en el mercado estadounidense, pero sobre todo en el mercado mexicano; esto también es extremadamente importante para el futbol soccer en los Estados Unidos.
“El hecho de que el equipo cruce la frontera y juegue un partido en México es de una enorme relevancia”, dijo Hellmann.
Después del partido en México, los hessianos regresarán a Kentucky. En esto se centra el viaje a Estados Unidos, en el que también participarán los centrales habituales Willian Pacho y Robin Koch, que recientemente estuvieron de vacaciones.