Óscar Duarte sobrevivió a una guerra y venció por decisión unánime a Batyr Akhmedov, quien mostró mucho aguante y ofreció una gran pelea.

Luego de 10 rounds, el pugilista chihuahuense se impuso con puntuaciones de 98-92, 97-93 y 96-94, y cumplió así el pronóstico en la ‘Latino Night’, en Riad, Arabia Saudita.

Ambos boxeadores comenzaron soltando el jab, más activo el uzbeko con golpeo al cuerpo, lanzando combinaciones de golpes que remató con izquierdas poderosas. Óscar Duarte, en tanto, buscaba hacer daño con el upper. En el último minuto del primer asalto el mexicano intentó ser más agresivo con el upper y buscó el gancho al hígado.

Duarte insistió con el golpeo al cuerpo en el inicio del segundo, pero el uzbeko respondió y con mayor volumen de golpes, certero con una izquierda al rostro. El mexicano, con la guardia cerrada, daba pequeños pasos hacia adelante, buscaba con ganchos arriba y abajo, pero el rival respondía, se movía por el ring y conectaba. Al final del asalto el uzbeko castigó a las zonas blandas.

Comenzaron el tercer asalto lanzando el jab, manteniendo la distancia. El uzbeko fue el primero en lanzar combinaciones y golpes de poder, se movía por todo el ring para no ser un blanco fijo para el mexicano, Duarte conectó combinaciones de dos golpes, obligando a retroceder al rival.

Era una guerra en el ring, ambos con la guardia cerrada, en la corta distancia y buscando hacerse daño. A cada acción llegaba la reacción del rival, no había un claro dominador o alguien que pusiera en malas condiciones a su rival. Un gancho y recto de Batyr se impactaron en el mexicano, a quien le pedían en su esquina mover la cintura y conectar al cuerpo.

La pelea era muy pareja, pero Duarte no podía encontrar a un rival que se movía mucho y hacía fallar a Duarte. Al final del sexto asalto Duarte por fin pudo conectar con poder a su oponente, quien parecía estar en malas condiciones y el mexicano quiso aprovechar, pero la recuperación de Batyr fue inmediata.

Duarte demoró en acostumbrarse a la guardia zurda del ruso, soltaba combinaciones de dos golpes y luego remataba con ganchos al cuerpo, lo que alternaba con uppers, pero Batyr aguantaba todos los embates del mexicano y también respondía con fuerza, soltando golpes una y otra vez, incansable.

Cuando quedaban menos de dos minutos en el octavo round, una derecha de poder parecía mandar a la lona a Akhmedov, y aunque Duarte presionó, no pudo acabarlo. El ruso se recuperó pronto y siguió lanzando golpes.

La guerra continuó en el noveno asalto, con ambos en el centro del ring intercambiando golpes de poder. Duarte siguió persiguiendo y lanzando golpes de todos los calibres, abajo y arriba, pero Akhmedov respondió en todo momento. Y así como iniciaron la pelea, con golpes de mayor potencia del mexicano, pero más frecuencia de su rival, terminaron el décimo episodio.

Los jueces tenían en sus manos la decisión de la pelea, ambos pugilistas mostraban las huellas de la batalla en el rostro y al final la decisión fue para Óscar Duarte, quien busca ahora una pelea con Devin Haney. (Con información de Golden Boy Promotions)