El boxeador juarense Usiel ‘Muñeco’ Belman tuvo un pasado difícil en el que fue víctima de las drogas antes de que el boxeo fuera parte importante en su rehabilitación. Belman se medirá este sábado al boliviano Jorge Ordóñez en la pelea estelar de la cartelera boxística que presenta la empresa WCF en el Gimnasio Municipal Josué ‘Neri’ Santos.
“Anduve un tiempo en las drogas, entre los 15, 17 años, fue cuando estaba en malos hábitos, yo estaba gordito, los brazos flacos flacos y gordito. Pues ya empecé con las drogas y empecé a enflacar mucho, mucho, mucho y me hice muy temperamental”, comparte Belmán en entrevista publicada en las redes sociales de WCF.
“Pues la verdad puro cristal, y lamentablemente fue algo que sí me arrepiento, pero ahorita me siento orgulloso de poder decirlo y decir que por mí lo dejé, por mi mamá, y por mí más que nada, lo hice para estar mejor, más sanamente”, agrega el boxeador fronterizo de 24 años de edad.
Ahora, Belman enfoca su energía de manera positiva en el boxeo, que ha sido para él una tabla de salvación y en el que sueña con lograr cosas importantes.
“No, ya ahorita estoy a gusto, fíjate ahorita gracias a Dios todo lo que tengo ha sido por mí, por mi familia, que ahorita me apoya, porque si ellos no tendría nada de esto, mi mamá más que nada, que es la dueña, y le digo ‘jefa dúrame, te prometo que voy a ser grande, te prometo que el día de mañana yo voy a tener todo para dártelo’, así, vas a ver.”
Belman recuerda que también llegó a tomar parte en peleas clandestinas, hasta que un primo lo descubrió.
“No llegué a fondo porque sí me daba miedo que me llegaran a ver mucho mis papás malo o así, sabes. A veces sí me aporreaba la gente, porque hubo un tiempo que también estuve peleando clandestinamente por dinero y haz de cuenta que todo el dinero que agarraba me lo gastaba con ‘amigos’ en lo que fuera”, dice el púgil juarense.
“Hasta que me descubrió mi primo hermano, tengo un primo hermano que tiene síndrome de down, siempre en todas las peleas va a estar, se llama Irvin, me descubrió y les dijo que yo me daba y me daban dinero y mi amá me atoró y me hizo prometer que ya no iba a volver a ir porque una vez también me siguieron hasta la casa.”
Así, Belman se reporta listo para el pleito de este sábado en el gigante de la María Martínez y Mariscal.
“Y como dijo el Doctor Wagner, en mi casa y con mi gente se me respeta”, concluye Belman.