Ciudad Juárez.- Otra vez pudo más la generosidad del juez, que prefirió hacerle caso al público antes que a sus conocimientos taurinos y le concedió el indulto al primero de la noche, de nombre Aldebarán, de 495 kilogramos.

El animal fue el primero del lote del español Antonio Ferrera, que de esa manera terminó como el ganador de la Corrida de las Luces, segundo festejo de la temporada taurina en la Plaza Alberto Balderas.

La faena del europeo fue vistosa, pero sin mucha variedad en sus pases y un poco revolucionado en sus movimientos.

El toro respondió bien cada vez que el matador lo citaba y eso provocó que una buena parte de la afición, motivados por la euforia y el sentimiento, pidieran el indulto.

Cuatro veces el juez ordenó a Ferrera que cumpliera con la muerte suprema, pero al final prefirió hacerle caso al clamor popular y dejó ir vivo a Aldebarán.

Sin embargo, Ferrera se vació por completo con ese primer toro, pues con el segundo de su lote presentó una faena floja y deslucida a la que incluso le faltó la música del mariachi presente en la plaza.

Sirius, de 485 kg, fue el toro al que Ferrera no le pudo sacar ni un suspiro. El animal incluso tiró a uno de los caballos en la suerte de varas.

Diego Silveti fue el segundo en salir al ruedo y ante Rigel, de 492 kg, demostró con clase y elegancia lo que recibió de herencia de sus antepasados.

La faena en un principio valió para una oreja en el criterio del juez, pero a petición popular concedió la segunda.

El segundo de la noche para Silveti, de nombre Polaris de 487 kg, fue un toro difícil que no se prestó para el lucimiento y el torero no tardó mucho en tirarse a matar.

El michoacano Isaac Fonseca, el más joven de los tres con 26 años, le cortó una oreja al primero de su lote, Antares de 490 kg, pero la mejor faena la realizó con el último de la noche, Altair de 483 kg.

Fonseca se echó al público a la bolsa al demostrar algo más que valor ante su rival, pero al matar dejó la espada un poco caída, después falló en su primer intento de descabello y ahí dejó un posible trofeo.