Sergio Pérez debe apostar hoy por una remontada en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
La mala racha del piloto mexicano de Red Bull en la actual campaña de la F1 se extendió a la carrera en casa: ayer no superó el primer corte de la calificación del Gran Premio de la Ciudad de México y cayó al puesto 18 de la parrilla, el antepenúltimo.
"Tan pronto como ataco, la frenada empiezo a derrapar o a bloquearme. Ese es el problema principal", explicó "Checo", tras la calificación. Carlos Sainz Jr., de Ferrari, se quedó con la pole position, mientras que la batalla por el Campeonato de Pilotos tiene un nuevo capítulo con Max Verstappen, de Red Bull, saliendo desde el segundo lugar, y Lando Norris, de McLaren, en tercero.Aunque el tapatío regresó a pits para que sus ingenieros ajustaran los frenos del RB20, sobre todo de la parte trasera del auto, no pudo mejorar sus tiempos en la Q1 y además perdía potencia.
"Es el peor lugar para que pase, estoy muy decepcionado, pero todavía quedan 4 carreras (en la campaña) y espero que podamos ir por los puntos, pero va a ser muy difícil", admitió Pérez. Desde el viernes, Red Bull colocó un nuevo suelo en el bólido número 11 con la esperanza de tener al tapatío en la zona de puntos y hacerle frente a McLaren y Ferrari. Para revertir la situación, el equipo de las bebidas energéticas podría optar montar una nueva unidad de potencia y salir desde el pitlane, pero hay un pequeño detalle. "Estamos muy ajustados en las piezas que tenemos disponibles. No tenemos la especificación del piso al que nos gustaría ir, pero lo discutiremos", explicó el mexicano, quien marcha octavo en el Campeonato de Pilotos con 150 puntos.