Juárez enfrenta un repunte inflacionario que supera al promedio nacional, mientras la economía continúa debilitándose. De acuerdo con el Inegi, la inflación en la frontera alcanzó 4.64 por ciento durante la primera quincena de octubre, frente al 3.63 por ciento registrado a nivel nacional.

Marcelo Vázquez Tovar, delegado de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm), advirtió que el alza de precios ocurre en un contexto de pérdida de empleos y reducción en la derrama salarial formal, lo que agrava la situación de las familias.

Según los datos de Inegi, la ciudad ha perdido 64 mil 945 empleos maquiladores en los últimos 26 meses, además de 29 mil plazas en otros sectores desde marzo de 2023. Esta contracción, dijo el titular de Anierm, ha generado una disminución en los ingresos laborales los últimos meses.

Vázquez Tovar atribuyó el encarecimiento a la incertidumbre derivada de la guerra arancelaria y la volatilidad del tipo de cambio, factores que llevan a los comerciantes a elevar precios como medida preventiva. Los alimentos presentaron una inflación de 5.09 por ciento, arrojó el INPC de Inegi.

Explicó que en este contexto tener una inflación constante, de casi de 5 por ciento, resulta ser un tanto alarmante puesto que el aumento en los precios generalmente afecta a los que menos tienen y son quienes se encuentran perdiendo sus empleos ante la desaceleración económica actual.

Agregó que la derrama salarial de Juárez alcanzó su punto más alto en mayo de este año con 10 mil 808 millones de pesos. A partir de esa fecha la derrama salarial empezó a caer y para septiembre la derrama ya sólo fue de 10 mil 710 millones de pesos, 98 millones de pesos menos que la cifra récord.

“Si hacemos la suma de lo que dejó de llegar en junio, julio, agosto y septiembre, vamos a encontrar que dejaron de llegar a la ciudad cerca de 253 millones de pesos. Estos 250 millones obviamente se están sintiendo en casi todas las pequeñas y medianas empresas, con ventas bajas”, sentenció.

Vázquez reconoció que existe preocupación porque cada vez hay más datos que confirman que si no se hace algo extraordinario, habrá un cierre de año muy complejo para la economía local. Declaró que si el fin de año es malo, será igual el arranque del 2026, que se puede poner aún más difícil.