Según documentos judiciales, Lucio Enríquez García, era el conductor de un autobús de alquiler con matrícula mexicana cuando se acercó al puente De las Américas. García le dijo al oficial de Aduanas y Protección Fronteriza que transportaba a 16 pasajeros, incluyendo algunos niños, desde Phoenix, Arizona hasta Zacatecas, México, y que no había armas de fuego a bordo. Un conductor asistente, Ramiro Antonio Barbosa Reséndiz, también negó la posesión de armas de fuego.
De distintos calibres
Una inspección adicional reveló 26 cajas negras, 11 de las cuales contenían 33 mil rondas de munición de 7.62 mm. Las 15 cajas restantes contenían 59 mil 900 rondas de munición de rifle calibre .223, para un total de 92 mil 900 rondas de munición.
García y Reséndiz comparecieron por primera vez en la corte el lunes y cada uno está acusado de un cargo de contrabando de mercancías desde los Estados Unidos. Si son condenados, podrían enfrentar hasta 10 años de prisión. Un juez del tribunal de distrito federal determinará cualquier sentencia después de considerar las Directrices de Sentencia de los Estados Unidos y otros factores legales.
El fiscal federal Jaime Esparza para el Distrito Oeste de Texas hizo el anuncio.
Las Investigaciones de Seguridad Nacional y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza están investigando el caso.
El fiscal federal Adjunto Greg McDonald está procesando el caso.