El Senado de Texas aprobó el pasado martes la Resolución Concurrente del Senado (SCR 29), presentada por el senador Cesar J. Blanco, para designar oficialmente a El Paso como la “Capital de la Bota de Texas”, en reconocimiento a su legado en la fabricación artesanal de botas vaqueras.
La iniciativa, que ahora pasará a la Cámara de Representantes para su ratificación, busca honrar a una industria que por más de un siglo ha consolidado a la ciudad fronteriza como un referente mundial en calzado de alta calidad.
“No es solo un título, es un legado que se forja a mano, puntada a puntada, desde hace más de 100 años”, dicen los artesanos especialistas en la fabricación de botas en esta ciudad, quienes celebran no solo una industria, sino una cultura viva que mezcla raíces vaqueras, innovación y orgullo fronterizo.
Y es que detrás de cada par de botas Lucchese, Rocketbuster, BlackJack Boots o Tony Lama —marcas icónicas nacidas aquí— hay historias de artesanos cuyas manos dan forma al cuero como si fuera barro.
Muchos aprendieron el oficio de sus abuelos, otros cruzaron el puente desde Ciudad Juárez para sumarse a talleres donde el tiempo parece detenerse.
“No solo hacemos botas; contamos la historia del West”, comentó María González, maestra ‘bootmaker’ de tercera generación en un taller ubicado en la zona Centro de la ciudad. “Cada diseño lleva algo de nosotros: el desierto, los ranchos, hasta la música de las cantinas”.
De acuerdo con los amantes de la bota texana, la designación impulsada por el senador Blanco podría convertir a El Paso en un imán para turistas y compradores internacionales. Blanco destacó que El Paso ha sido históricamente el corazón de esta industria: “Generaciones de artesanos y pequeñas empresas han establecido el estándar de la artesanía del Oeste. Esta designación honra su trabajo y refuerza el orgullo fronterizo”, afirmó.
Según los fabricantes, la ciudad fronteriza de El Paso se ha convertido en el destino favorito de celebridades, políticos y personalidades internacionales que buscan adquirir las icónicas botas texanas, símbolo de la cultura vaquera y el estilo americano.
Desde actores de Hollywood hasta diplomáticos, todos parecen querer llevarse un par de estas exclusivas creaciones artesanales.
Juan Martínez, dueño de una reconocida botería local, comentó: “Aquí vienen desde actores famosos, políticos y hasta embajadores. Todos quieren vivir la experiencia de usar unas auténticas botas texanas hechas en El Paso”.
Desde siempre, figuras públicas han sido vistas en las tiendas de botas más prestigiosas de El Paso. Entre ellas, se rumora que Matthew McConaughey, el actor texano por excelencia, ha visitado la ciudad para encargar botas personalizadas.
También se menciona la presencia de Beyoncé, quien, aunque es de Houston, prefirió la calidad y tradición de los artesanos de El Paso para su colección de botas vaqueras.
Incluso políticos como Ted Cruz y Greg Abbott han elogiado públicamente las botas hechas en la región, usándolas en eventos públicos como un gesto de identidad texana.
El fenómeno ha impulsado el turismo en la ciudad, con visitantes dispuestos a pagar miles de dólares por pares personalizados. Algunas tiendas como BlackJack Boots ofrecen tours VIP para clientes exclusivos, para que vean cómo se corta el cuero y cómo se aplican detalles a mano empleando técnicas tradicionales transmitidas por generaciones, incluyendo medidas exactas y detalles bordados a mano. “El Paso seguirá siendo sinónimo de calidad en la industria”, afirmó José J. Padilla, de BlackJack Boots, tras agradecer el respaldo estatal.
Lo que hace especiales a estas botas es su elaboración a mano, con materiales de primera calidad y diseños que van desde lo clásico hasta lo extravagante. Muchas de las tiendas en El Paso llevan décadas, incluso más de un siglo, en el negocio, atrayendo a clientes de todo el mundo.
Las botas de El Paso no son solo calzado, sino piezas de arte. Con precios que oscilan entre los 6 mil y 12 mil 500 dólares en ediciones especiales (como las de piel de cocodrilo que adquirió Schwarzenegger en 2008) en Lucchese Boots. Estas botas representan tradición, lujo y conexión con la identidad texana. Pueden tardar hasta 3 meses en fabricarse.
Esta marca, con más de 140 años de historia, ha vestido los pies de figuras como John Wayne y Gary Cooper, leyendas del cine western que popularizaron las botas texanas en Hollywood.
Gregory Peck, otro ícono del cine clásico, conocido por su elegancia dentro y fuera de la pantalla, así como el príncipe Harry y Tony Blair, quienes han optado por el lujo y artesanía de Lucchese en eventos internacionales.
Pero también han estado aquí expresidentes de Estados Unidos, como Lyndon B. Johnson y George H.W. Bush, quienes combinaron política y estilo texano, entre otras figuras de la política y el espectáculo.
Los artesanos comentan que detrás hay horas de labor, desde el llamado “skiving” (afilado del cuero) hasta el ajuste exacto para que “se sientan como segundas pieles”.
“El Paso tiene un rico legado de artesanía, cultura e innovación en la fabricación de botas, y nos enorgullece ser reconocidos como la Capital de la Bota de Texas. La reciente resolución del Ayuntamiento reflejó el orgullo que todos compartimos por esta icónica industria, y apoyó plenamente el esfuerzo del Senado para que sea oficial en todo el estado”, dijo el alcalde tras subrayar que el Concejo Municipal ya había respaldado previamente esta distinción.
Por su parte, el juez del Condado, Ricardo Samaniego, vinculó el reconocimiento con la reciente proclamación de El Paso como “Capital de los Veteranos de Estados Unidos”, resaltando la identidad cultural de la región.
“Nuestra comunidad ha sido durante mucho tiempo el corazón de la artesanía de calidad y la icónica tradición del Oeste. Este honor encaja a la perfección con nuestra reciente proclamación del Condado de El Paso como la Capital de los Veteranos de Estados Unidos, ambos reflejan con orgullo quiénes somos y lo que representamos”, apuntó.
Se dijo que con la posible ratificación en la Cámara de Representantes, El Paso se consolidaría oficialmente como el epicentro de una tradición texana que trasciende fronteras y como un centro cultural y económico. “Esto no es un negocio; es un amor que se hereda”, puntualizó María.
Para José García, presidente de Destination El Paso, el título no solo enaltece a los fabricantes locales, sino que también potenciará el turismo y la economía regional.
“Es un honor fenomenal para El Paso ser reconocido formalmente como la Capital Oficial de la Bota de Texas. Esta designación es un reflejo del legado de artesanía, cultura y creatividad de El Paso”, expresó al indicar que Destination El Paso se enorgullece de haber impulsado este esfuerzo a nivel estatal con el apoyo de los funcionarios de la Ciudad y Condado para ayudar a traer este increíble título a El Paso y dejarlo grabado en la historia de Texas.
Indicó que este reconocimiento celebra no solo a nuestros zapateros locales, sino también a las generaciones de artesanos cuyo trabajo ha forjado una identidad verdaderamente atemporal para nuestra región.
A su vez, José J. Padilla, director de ventas y marketing de BlackJack Boots, tras agradecer a todos los miembros del Senado de Texas por la designación expresó: “Es un gran honor y privilegio aceptar nuestro nuevo título, y esperamos seguir posicionando no solo a El Paso, sino también a Texas entre los mejores fabricantes de botas del mundo”.
Al igual que García, destacó las raíces históricas, la concentración de zapateros cualificados, la presencia en la industria y la reputación global que la ha consolidado como la Capital de la Bota de Texas. “El Paso les agradece y los hará sentir orgullosos”.
De acuerdo con los fabricantes, el 40% de los componentes de estas botas —hebillas, hilos y hasta adornos— se producen en talleres de Chihuahua y Guanajuato, un ejemplo de cómo la industria es binacional. “Sin esa colaboración, no existirían botas con este nivel de detalle”, admite José Padilla, de BlackJack Boots.
Este reconocimiento refuerza el papel de México en la industria, ya que muchas de estas empresas colaboran con talleres y proveedores de estos estados, donde también se mantienen técnicas artesanales similares. La designación podría impulsar aún más la colaboración binacional en el sector del calzado de cuero.
Pero mientras El Paso sigue destacando como un referente de la moda vaquera, una cosa es clara: las botas texanas no son solo calzado, son un símbolo de estatus, tradición y el espíritu indomable de Texas, donde el cuero cobra vida y la tradición pisa fuerte.