Washington— La mayoría de los estadounidenses desaprueba el enfoque general de la administración Trump hacia la inmigración, según una nueva encuesta del Pew Research Center. El estudio muestra que el 47 por ciento de los adultos en el país se oponen a la estrategia migratoria del presidente, mientras que sólo el 42 por ciento la aprueba.

Sin embargo, cuando se evalúan políticas específicas como la expansión del muro fronterizo con México, el respaldo aumenta: un 56 por ciento de los encuestados se muestra a favor de ampliar la barrera física entre ambos países.

El sondeo, que se llevó a cabo entre el 2 y el 8 de junio de 2025 y que incluyó a más de cinco mil adultos estadounidenses, revela profundas divisiones partidistas.

Mientras que el 78 por ciento de los republicanos y votantes independientes con inclinación conservadora aprueba el enfoque de Trump, incluyendo a una mayoría que lo hace de forma contundente, el 81 por ciento de los demócratas y sus simpatizantes expresan su desaprobación, con un 63 por ciento que lo rechaza de manera firme.

La encuesta se realizó antes de que estallaran protestas masivas en ciudades como Los Ángeles, motivadas por redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en centros laborales y el despliegue de la Guardia Nacional y marines en apoyo a estas operaciones, lo cual sugiere que las cifras de desaprobación podrían haber aumentado posteriormente.

(TAKI)

Las percepciones sobre las medidas individuales implementadas por la administración también muestran divisiones profundas. Aunque la mayoría de los republicanos aprueba acciones como la suspensión de solicitudes de asilo o el aumento de redadas en lugares de trabajo, menos de una cuarta parte de los demócratas respalda esas iniciativas.

La única política que logra cierto consenso bipartidista es la propuesta de ofrecer dinero y pasajes a migrantes que se encuentren en el país sin documentos y que decidan abandonar Estados Unidos voluntariamente. El 41 por ciento de los demócratas está de acuerdo con esa medida.

Entre las políticas más impopulares se encuentran la suspensión de la mayoría de las solicitudes de asilo y la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes que huyeron de guerras o desastres. Ambas medidas son rechazadas por casi un 60 por ciento de los encuestados.

También hay un rechazo significativo al aumento de redadas en centros laborales, aunque esta última cuenta con el respaldo de una ligera mayoría republicana.

Cuando se les preguntó sobre la forma en que se están ejecutando las deportaciones, la mitad de los estadounidenses consideró que el Gobierno ha sido demasiado descuidado, mientras que el 39 por ciento cree que el enfoque ha sido adecuado. Sólo un 9 por ciento opina que las autoridades han sido demasiado cuidadosas en su proceder.

A pesar del enfoque de mano dura de la administración Trump, el deseo de una vía legal para que los inmigrantes sin documentos puedan permanecer en el país sigue siendo mayoritario. El 65 por ciento de los estadounidenses apoya alguna forma de regularización, y más de un tercio considera que los migrantes deberían poder obtener la ciudadanía si cumplen ciertos requisitos.

Sin embargo, dentro del Partido Republicano se ha observado un giro hacia posiciones más restrictivas. En 2017, el 61 por ciento de los republicanos estaba a favor de permitir que los inmigrantes indocumentados permanecieran legalmente en el país; esa cifra ha descendido al 41 por ciento en 2025.

Al mismo tiempo, el respaldo a una campaña nacional para deportar a quienes están en el país sin papeles ha aumentado de manera considerable: el 56 por ciento de los republicanos apoya hoy esa propuesta, frente al 34 por ciento que lo hacía hace ocho años.

En cuanto al impacto de estas políticas sobre la seguridad pública, las opiniones también están divididas. Un 41 por ciento de los estadounidenses cree que las políticas de Trump reducirán el crimen, frente a un 20 por ciento que cree que lo aumentarán. El resto, cerca del 37 por ciento, no espera que tengan un efecto significativo.

El estudio confirma que, aunque ciertas medidas específicas aún generan apoyo significativo, especialmente entre votantes conservadores, el enfoque general de la administración Trump en materia migratoria ha sido percibido de forma más negativa que positiva por el electorado estadounidense. De cara a un posible regreso del presidente a la contienda electoral, el tema migratorio promete seguir ocupando un lugar central en el debate político del país.

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