Ciudad de México.- La confianza como el cimiento de su relación es la regla de oro entre Angie Taddei y Sergio O'Farrill, los conductores de la primera temporada de Temptation Island México, el reality show que pone a prueba los límites del amor y la fidelidad de las parejas participantes y que Prime Video ofrecerá a partir del 5 de julio.

Angie, integrante de Jeans y ahora JNS, y Sergio, miembro de Kabah, se conocieron en la década de los 90 como colegas y forjaron una buena amistad. La vida los llevó a reencontrarse en el 2019 gracias al conceptual 90's Pop Tour y ahí surgió el amor entre los cantantes.

"Es un proyecto que nos dejó un montón de aprendizaje como personas y en cómo nos manejamos como pareja. Abrió un montón de conversaciones. Si bien nos jactamos de hablar las cosas incómodas, que a veces son las que más enriquecen tu relación, vivirlo desde afuera y ver cómo se manejaban estas grandes parejas valientes, que se aventaron a vivir una experiencia como Temptation Island México, fue bien padre y lindo.

"Tuvimos tiempo de prepararnos para involucrarnos hasta cierto punto con cada uno de ellos, ver cómo se desarrollaron las historias y cómo iban pasando cosas. Todo el tiempo nos volteábamos a ver y decíamos '¿y cómo lo hubieras hecho tú?', 'no, no estoy de acuerdo con él', 'sí estoy de acuerdo, lo tiene que dejar' Comentas un montón y lo llevas a tu vida propia. Fue enriquecedor profesionalmente y como pareja", dijo Angie, en entrevista.

Cuatro parejas de enamorados, las que forman Geovanna y Óscar, Majo y Andrés, Eugenia y Dadvian, Ana y Álex, entre los 20 y 30 años, descubrirán la fortaleza de su amor mientras viven por separado en una paradisiaca isla de México rodeados de tentaciones del sexo opuesto de diferentes nacionalidades.

Acompañados por los conductores, los participantes conocerán a los "tentadores". Esa misma noche habrá una fiesta a la orilla del mar con todos los tentadores para poderlos conocer, y cada soltero colocará un collar de flores sobre el cuello de la persona que le gustó.

Las inseguridades de los participantes empezarán a aflorar y antes de despedirse para vivir durante tres semanas en las villas de los enamorados, cada pareja establecerá sus propias reglas de oro, que deberán respetar para demostrar que su amor es invencible.

"Las reglas de oro que pusieron los participantes, los enamorados, antes de entrar envuelven muy bien lo que creo que son un común denominador en todas las parejas: el nivel contacto físico y la intimidad, según lo que signifique para cada pareja.

"Para nosotros, la comunicación siempre ha sido muy importante, entonces, poniéndome en ese contexto de que Angie esté en su villa y yo en la mía, y que nos corten toda comunicación, sería lo más difícil. Esa es una de las cosas más interesantes y difíciles del reality show", reflexionó Sergio.

Una vez que los participantes se separen en villas, tendrán convivencia continua con sus "tentaciones". Habrá ceremonias con hogueras, donde los conductores mostrarán fragmentos de lo que pasa con las parejas.

En cada villa existirá la "luz de la tentación", un corazón roto que se encenderá de rojo seguido de una alarma en el caso de que una pareja rebase los límites establecidos.

Como la duda de lo que estará haciendo cada pareja con las tentaciones será permanente, para el cuidado de su salud mental se contó con psicólogas y coordinadores de intimidad.

"Tuvimos que cuidar a nuestros enamorados y tentadores porque están manejando emociones fuertes, cerrando llave en la comunicación que te puede provocar cosas que no habías sentido antes.

"Que nos acompañaran las psicólogas fue clave para cada uno de los participantes del reality. Teníamos a nuestros coordinadores de intimidad, que tenían muy claro que todo estaba consensuado", agregó Angie.

Al final, después de desafiar en extremo su confianza, cada uno elegirá entre seguir con su pareja, emprender un camino en solitario o mantener la conexión creada con su "tentación".