Ciudad de México.- Al profundizar en los diversos tópicos que le dieron estructura a su documental musical, Traidor, Jay de la Cueva reconoció que uno de los más dolorosos fue exteriorizar lo mucho que ha calado en él el alcoholismo y la adicción a las drogas de su padre, el también músico, Javier de la Cueva.

"Yo padecí mucho el alcoholismo de mi padre, la enfermedad emocional de mi papá con drogas y alcohol y hablar de eso fue muy incómodo", expresó Jay sobre la pieza dirigida por Andy Caballero.

En el audiovisual, el exintegrante de Moderatto, está sentado en un cubo con dos pantallas de transmisión, y el primer personaje que apareció fue el también integrante de las bandas setenteras, Los Black Jeans y Los Hooligans.

"Me siento y lo primero es mi papá y yo: '¿Y esto qué?'. Parecía un acto de psicomagia, y me dejó pensando mucho una cosa que dijo mi papá, si tuviera que definir mi nombre, es que soy 'el papá de Jay de la Cueva', y todos muy conmovidos, como que lo vieron bonito, pero en el momento yo lo tomé a mal, en ese momento me cayó muy mal, dije: 'Claro, me sigues echando el paquete a mí'", expresó el intérprete de "Perdóname" y "Tokyo".

Reacio a hablar de su vida privada, quien fuera también integrante de Fobia y Titán comentó que la enfermedad de su papá lo ha hecho ser susceptible a estigmas y tentaciones.

"Puedo tomar algo, pero tengo muchas temporadas en que no tomo. Para mí era un tabú tan fuerte ante el alcohol y las drogas que decía que tenía que probarlo y tener mi experiencia, para no satanizarlo y tenerlo como repelente.

"Me ha costado, sigo padeciendo el alcoholismo y las adicciones de otras personas, de gente que amo; se están rehabilitando, es algo muy delicado, destruye casas, familias. Soy afortunado de que le tuve que dar las gracias al alcohol porque me formó", puntualizó el cantante, compositor y realizador musical.

Con Jay de la Cueva como su álbum debut, el multiinstrumentista experimentó la faceta solista, y es un poco de lo que expone en Traidor, el cual tendrá distintas funciones este viernes en Puebla, Ciudad de México, Monterrey, Estado de México y Guadalajara.

Tras el rodaje, la edición y la postproducción en general del largometraje, Jay afirmó que se sintió aliviado de contar ese episodio tan difícil de su vida.

"Creo en aprender y contribuir y para mí tiene que ver con esto. Todos tenemos en la familia un enfermo alcohólico o de las emociones. Siempre he sido muy criticado y he sentido mucha presión social para tomar, la gente me relaciona con la fiesta.

"Me pasaba con otras bandas, viajando a Europa, llegaba algún fan y ya me tenían drogas porque sabían que no podríamos pasar drogas (de allá para acá) y yo era el que les daba las drogas a mis compañeros de grupo", comentó el músico.

A través de Traidor se va descubriendo parte de los inicios Jay en la música, hasta su actual búsqueda de expresiones artísticas, todo a través de arte visual y canciones.

"Es muy incómodo que alguien más cuente algo de mí, pero es interesante porque es alguien que te da una perspectiva distinta. Es la primera vez que estoy nervioso porque nunca había vivido una experiencia así.

"De entrada porque lo cuenta él (el director). Siempre me he mantenido al margen con mis cosas privadas y todo gracias a mí equipo. Ha sido importante hablar de la música y no del tema privado, que sabemos que hay mucha gente que lo hace, pero a mí no", recalcó el cantautor.