Para empezar a calentar motores, a las 10:00 pm en punto la banda regiomontana El Gran Silencio que cumple ya 31 años dentro de la escena musical mexicana, puso a saltar a los asistentes con la ya clásica Chúntaros Style, para luego seguir con un pequeño homenaje a Celso Piña. 

Varias parejas con hijos pequeños disfrutaron la música por igual, lo que indica que el cambio generacional está en marcha para esta agrupación regia.

Finalmente con Dormir Soñando, todo el público juarense coreó la letra y fue el apoteosis de su presentación. Con esa canción el Gran Silencio dio por terminado su concierto para dar paso al plato fuerte.

Pasada la medianoche, informalmente Molotov entró a escena, comenzando con una relativamente nueva canción: El señor del banco, una parodia de música cristiana pero con tintes de deuda bancaria. Con Amateur, el público enloqueció repentinamente para seguir con CHTM que según Micky Huidobro se la cantas igual a quien amas o a quien odias. 

Con su característico estilo atrevido, contestatario, de sátira política y crítica social, Molotov entonó sus éxitos, Changüich a la chichona, Parásito, Here We Kum, Here comes The Mayo, y un cover muy divertido del éxito discotequero de los 70’s Designer music titulado Diseño rolas.

La pantalla se iluminó de rojo con la silueta de una mujer con una lágrima y el hashtag ‘Ni una menos’ que sirvió de fondo para entonar Hit me. 

‘Marciano’ levantó los ánimos de los asistentes quienes se pusieron a bailar al ritmo de la pegajosa melodía continuando con varios de sus éxitos nuevos y los ya clásicos.

El encore fue el pináculo de su presentación al tocar Mátate Teté que puso de cabeza a los asistentes, finalizando con la otrora divertida y ahora homofóbica y casi prohibida, Puto, cerrando así una redonda actuación que nunca decepciona.