Nuevo Casas Grandes— Una de las víctimas más recientes hallada en las narcofosas de Ascensión tiene apenas dos semanas de haber sido asesinada, lo que da prueba de que se trata de un panteón clandestino que es usado con frecuencia, indicó el fiscal de la Zona Noroeste, Alejandro Vargas Salas, mientras que otros restos datan de hace más de cuatro años.

El funcionario dijo que, de momento, no se puede determinar la cronología exacta de los crímenes, ya que ese trabajo lo arrojan los estudios de laboratorio que son realizados por parte de los expertos forenses en Ciudad Juárez.

Los restos humanos serán sometidos a varios análisis para poder establecer causa de muerte, el tiempo que llevan fallecidos, sexo y los registros genéticos para identificarlos entre los reportes de personas desaparecidas.

De entre las víctimas se refiere que, al parecer, se encuentra una mujer, mientras que en las demás muestras habrá que esperar los resultados, porque se trata de osamentas que requieren análisis genéticos, y es casi imposible determinar su sexo o edad.

Sólo dos de las víctimas, una con una estimación de muerte de apenas hace dos semanas, y la otra de hace dos años, contienen tejido blando o carne, que podría facilitar la toma de muestras genéticas, mientras que el resto son huesos de hace al menos cuatro años, que van a complicar más la obtención de registros genéticos.

Para esto, la Fiscalía del Noroeste ya cuenta con un banco de datos del perfil genético de los familiares que han ido a denunciar casos de personas desaparecidas, a fin de tener listo un registro que sirva para la comparativa e identificar, como en este caso, cuerpos o restos ya localizados.

Vargas dijo también que, por las fiestas navideñas, de momento se suspendieron las labores de búsqueda en aquella zona desértica cerca de La Salada, a 40 minutos por brechas de la cabecera municipal de Ascensión, pero que la próxima semana regresará el equipo de la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas para continuar con el trabajo de campo.

En atención a datos de inteligencia, fue que en tres días el equipo conformado por elementos de la Fiscalía General del Estado y de la Comisión Local de Búsqueda logró ubicar en ese paraje de Ascensión 11 narcofosas, en las que se recuperaron estos restos humanos.

Del 18 al 20 de diciembre pasados, cada día fue de hallazgos para el equipo de investigadores asistidos por forenses antropológicos, lo que hace suponer que en el área podrían encontrarse más inhumaciones clandestinas que aumenten el número de víctimas en el narcopanteón de Ascensión.

El equipo forense adelantó que, de acuerdo con el sondeo del área estudiada, hay vestigios que podrían sugerir la presencia de más fosas clandestinas, en una superficie que podría resultar en la recuperación de otra cantidad similar de restos humanos.

De seguir recuperándose cuerpos en esta área desértica de Ascensión, será el mayor hallazgo de fosas comunes del que se tenga registro en la historia de la región, donde pese a los múltiples operativos similares, sólo se han tenido otros dos hallazgos, aun cuando hay cerca de 300 personas desaparecidas en todo el noroeste.

Se aclaró que, dada la peligrosidad de esta tarea y debido a que se trata de un lugar usado de manera frecuente por los grupos criminales, al equipo de expertos y agentes de la

Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas lo acompañan elementos del Ejército mexicano, a fin de salvaguardar la seguridad durante los rastreos.

Así, mientras en Ciudad Juárez se encuentran los laboratorios que se encargarán de sacar los perfiles genéticos de cada víctima, en Nuevo Casas Grandes la Fiscalía del Noroeste tiene los archivos de cada denuncia de desaparición de persona, que contienen, además, los registros genéticos de las familias que buscan a sus seres queridos.