Chihuahua.- La presidenta del Congreso del Estado, diputada Adriana Terrazas, presentó un exhorto al Congreso de la Unión para abrogar la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros y con ello, desaparecer la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros USICAMM.

En su exposición de motivos la legisladora expuso que desde su publicación y vigencia el 30 septiembre de 2019 no ha resuelto los problemas de la educación, ni ha permitido que las y los docentes puedan verse revalorizados como dicta la constitución en su artículo tercero.

Indicó que el reconocimiento y proceso de revalorización se ha dado de otras maneras, a través del incremento salarial, que ha impactado de manera directa en una parte importante del sector, recibiendo un mejor salario y prestaciones, incrementando de manera sustancial en muchos de estos casos, dejando de lado la diferencia que se tenía en algunas categorías de docentes y trabajadores de la educación. 

Sin embargo, consideró que el proceso para la admisión, promoción y reconocimiento del personal docente, no ha sido ejecutado de la mejor manera, porque en muchos de los casos la organización queda corta, vulnerando derechos de las y los trabajadores que lo único que pretenden es promoverse ya sea de manera horizontal o vertical y con ello obtener mayores ingresos y una mejor calidad de vida para ellos y sus familias. 

Insistió en que USICAMM centraliza gran parte de las decisiones y determinaciones, provocando en gran medida se elimine el sentido humano para subsanar situaciones que en muchos de los casos han sido errores del propio sistema o del no haber dejado claras las reglas desde sus convocatorias, entorpeciendo con ello las oportunidades de algunos para su promoción, fijando requisitos y temporalidades para subir de nivel cada vez más complejos y poco accesibles. 

Otro de los procesos que también se encuentra a cargo de la USICAMM son los cambios de adscripción, en donde, se ha puesto un requisito innecesario y violatorio de derechos humanos, el que se permanezca por dos años ininterrumpidos en el mismo centro de trabajo, lo que para muchos ha implicado el que se postergue la oportunidad de regresar a sus lugares de origen, sin que esta medida pudiera haber sido justificada desde su imposición.