Desde 2019, que cerró con 377 suicidios, ha destacado un notable incremento cada año: en 2020 ocurrieron 433 casos, 2021 cerró con 481, 2022 tuvo 469 suicidios, 2023 cerró con 512 casos y en 2024, en el que falta el conteo de diciembre, podría llegar hasta los 550, según las estimaciones de las autoridades.
De acuerdo con el reporte, Juárez es el municipio que presenta más casos, con una cifra de 146; Chihuahua están en segundo lugar con 123 y Cuauhtémoc en tercero con 37.
Llama la atención que el cuarto y quinto lugar son municipios serranos y con una menor población que las ciudades más desarrolladas del estado, éstos son: Guachochi, que tiene 21 casos; y Bocoyna, con 14.
La mayoría de los suicidios se dieron en el grupo de edad de 25 a 29 años, con 71 casos; de 15 a 19 con 66 casos y de 20 a 24 años con 65 casos.
Además, observan que la mayoría de los suicidios fueron cometidos por hombres, en comparación con las mujeres, en la mayoría de los grupos de edad. En total fueron 97 mujeres y 401 hombres, describe la estadística estatal.
Le sigue del grupo de edad de 30 a 34 años con 49 casos, de 40 a 44 años con 42, y de 34 a 39 años con 40 casos.
Agosto fue el mes con más suicidios, al registrar 59. En enero hubo un total de 39, de los cuales 6 fueron mujeres y 33 hombres. En febrero documentaron 35, con 5 mujeres y 30 hombres. En marzo hubo 36 suicidios, siendo 11 mujeres y 25 hombres.
Abril reportó 56 suicidios, con 7 mujeres y 49 hombres. En mayo sumaron 50 suicidios, con 14 mujeres y 36 hombres.
En junio, 5 mujeres y 45 hombres. En julio, 5 mujeres y 45 hombres. En agosto 10 mujeres 49 hombres. Septiembre, 7 mujeres y 31 hombres. En octubre fueron 16 mujeres y 39 hombres, mientras que en noviembre las cifras arrojan 31 hombres y 11 mujeres.
Es preocupante que Chihuahua esté a la cabeza en el contexto nacional en suicidios, aseguró el psicólogo Uriel Estrada, quien agregó que las estadísticas revelan que va en aumento, y en temporada de fin de año aumentan los casos.
“El terminar un año nos provoca nostalgia, sobre todo por nuestros familiares que ya no están y si sumamos que en enero hay muchos pagos por realizar y cuentas que saldar, los trastornos ansiedad y la depresión pueden dispararse, por eso, si detectamos alguna conducta de estas entre nuestro circulo social, o en nosotros mismos, hay que buscar ayuda”, expresó.
El experto recomendó realizar lo más posible tareas programadas, establecer horarios para dormir y despertar, así como de alimentación. Además, incluir actividades lúdicas, ejercicio y mantener contacto con amistades y familiares.
Estrada precisó que la depresión es reconocida como una “condición médica o cerebral y un trastorno, más que una cuestión de voluntad”.
Dijo que los focos de alarma para sospechar que alguien padece depresión es que por lo menos durante dos semanas la persona presente tristeza y anhedonia, es decir, que pierde el interés en realizar actividades que anteriormente eran placenteras o llamaban su atención.
Otros síntomas cognitivos están asociados a la percepción de uno mismo, de las personas que están alrededor, del mundo o del futuro, ya que sólo son consideradas cosas y experiencias negativas, y hay un panorama de desesperanza y precisamente en fin o inicio de año pueden presentarse.
Algunas personas, muchas de ellas mayores, manifiestan irritabilidad y cambios súbitos de ánimo, y los menores de ocho años presentan dolores de estómago o cabeza, mareos y náuseas.
El psicólogo clínico precisó que entre un 70 y 90% de los suicidios están asociados con depresión, por lo que si detectan la existencia de ideas suicidas, hay que buscar ayuda de inmediato.
El trastorno depresivo mayor es caracterizado porque la persona no quiere levantarse ni bañarse, no quiere socializar, está en aislamiento y empieza a tener ideas de muerte o hasta alucinaciones.
Las personas que sienten estrés, tristeza o alguna alteración emocional, externó, no deben esperar a que el problema avance, pueden recibir apoyo emocional u orientación en Aliados en Movimiento por la Diversidad, A.C., cuyo teléfono es 614-456-1377; o bien marcar a la Línea de la Vida al 800 911 2000, donde encontrarán soluciones a situaciones sobre salud mental.