Chihuahua— El estado acumuló 544 casos de robo de gasolinas en la red nacional de ductos, desde el año 2019 –cuando el delito comenzó a perseguirse con una ley específica– y hasta finales de 2024; este último año impuso un nuevo récord en la incidencia, con 132.

Luego de un repunte superior al 300 por ciento entre 2022 y el 2023, cuando el “huachicoleo” pasó de 32 a 127 reportes en el estado, el año recién pasado alcanzó un registro más alto que el mismo período anterior, con lo que la incidencia alcanzó una nueva marca.

Desde el mes de noviembre pasado, El Diario había dado a conocer que, de acuerdo con las cifras de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el robo de combustible a Petróleos Mexicanos (Pemex) rondaba entre los 11 y 12 casos al mes en 2024.

Hasta el mes de octubre pasado, eran 115 las carpetas de investigación abiertas por la Fiscalía General de la República (FGR), con base en la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Hidrocarburos, que se registran en el país desde 2019, pues antes de esa fecha eran contemplados entre los delitos patrimoniales del Código Penal Federal.

El registro oficial establece que el Ministerio Público Federal ha abierto, por denuncias previas, alrededor de 3 mil carpetas de investigación por delitos federales, que incluyen todos los que son contra la salud en sus seis modalidades (producción, transporte, consumo, posesión, comercio y suministro), así como fiscales, migratorios y robos o patrimoniales, entre otros.

De los 30 delitos contemplados en los catálogos del Código Penal Federal y las leyes federales, siete concentran el 53 por ciento de la incidencia: posesión de armas de fuego, contra el patrimonio, contra la salud en la modalidad de posesión, robo de hidrocarburos, fiscales, contra el servicio público y violaciones a la Ley de Migración; éstos suman casi mil 500 del total.

Entre esos, el “huachicoleo” cometido contra la paraestatal Pemex, es el cuarto con mayor incidencia, sobre los delitos contra el fisco, los cometidos por servidores públicos y los migratorios.

Aunque todos mantienen una tendencia ligeramente al alza, el robo de combustibles ha mostrado variaciones a la baja desde su persecución como tal y luego un repunte en los últimos 24 meses.

La incidencia mensual en este año, en el estado de Chihuahua, sigue siendo la más alta en el comparativo de los últimos seis años, pues tan sólo en 2023 la incidencia total fue de 127 casos, un promedio mensual de 10.5. Durante todo ese año fueron abiertas 127 carpetas de investigación; es decir, un promedio de 10.5 casos mensuales.

La tendencia al alza del delito de robo de combustibles contra la empresa nacional había estado mantenido así durante algunos meses de este año, reportados en la estadística consolidada de incidencia delictiva federal.

Récord en la tendencia al alza

A nivel nacional, el robo de hidrocarburos ha tenido una baja a partir del año 2019, cuando comenzó a perseguirse mediante la ley federal actual, aprobada desde 2016, pero retrasada en su vigencia por un período de transición y reformas a otras normas.

Así, en el año 2019, en todo el país, la incidencia fue de 10 mil 464 casos de investigaciones abiertas, principalmente en Hidalgo, Puebla, Estado de México, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas y Nuevo León, donde concentran la actividad petrolera en materia de producción, refinación y transporte de la empresa paraestatal; esta cantidad anual representó en ese año un promedio mensual de 872 casos.

Para el año 2020, la incidencia nacional bajó drásticamente a cinco mil 939 casos, es decir, 495 cada mes en promedio; en 2021, a nivel nacional el ‘huachicoleo’ mostró un repunte hasta los seis mil 155 casos en el año, lo que promedió 512 carpetas de investigación por mes.

Para 2022, en todo el país prácticamente se mantuvo la incidencia del período previo, pues fueron registrados seis mil 220 casos durante todo el año, alrededor de 518 por mes.

Al año siguiente, 2023, en todo el país hubo un repunte hasta los ocho mil 308 casos, mientras que hasta el cierre de noviembre de 2024 –dado que la estadística de diciembre no ha sido consolidada–, la incidencia era poco superior a los seis mil casos.

En el caso de Chihuahua, el comportamiento ha sido distinto, pues en 2019 fueron 114 las carpetas de investigación abiertas por el robo de combustible y para 2020 registró una ligera baja para situarse en los 100 casos.

En 2021 bajaron drásticamente las denuncias por este delito, hasta contabilizar 39, y en 2022 disminuyeron hasta 32, lo que es el mejor registro en Chihuahua desde que comenzó a perseguirse este delito con la ley federal vigente.

Sin embargo, en 2023 la cifra de incidencia se cuadruplicó hasta los 127 casos, la más alta de todo el sexenio que concluyó el año pasado; y todavía sin cerrarse el año 2024 de manera oficial, los registros muestran que la incidencia rebasó al período anterior, con las 132 reportadas en el territorio estatal.