Chihuahua— Daños en edificios públicos y particulares, que habían sido amurallados en días previos, así como cuatro mujeres detenidas y liberadas por la noche, es el saldo de la Marcha 8M en Chihuahua, conformada por un aproximado de 10 mil mujeres, que recorrieron la avenida Universidad, desde la estatua a Pancho Villa hasta la Plaza del Ángel.
Durante la llamada ola morada, se desbordó energía y sororidad, pero también, reclamos de justicia e igualdad, que expresaron a gritos, así como con el uso de picos, martillos, hasta llegar a provocar incendios.
Al arranque de la marcha, un grupo de mujeres encapuchadas, pertenecientes al llamado bloque negro, subieron al monumento a Pancho Villa y comenzaron a darle de martillazos, mientras otras leían los nombres de presuntos acosadores y violentadores de mujeres en empresas y dependencias públicas.
Más adelante destruyeron vidrios de un edificio a un costado del periódico El Heraldo.
“¡Fuimos todas!”, “señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, “somos malas, podemos ser peores y al que no le guste, se jode, se jode” y “ni una más, ni una más, ni una asesinada más” son parte de las consignas.
A cada uno de los edificios que se encuentran en la avenida Universidad llegaban con pintura en aerosol para hacer pintas en repudio a la violencia.
En varios puntos, negocios y ciudadanos entregaron agua embotellada a las participantes.
Sin embargo, a pesar de que en su fachada plasmaron mensajes de apoyo a la marcha del 8M, y repartieron agua embotellada a quienes integraban los diferentes contingentes, una empresa de venta de autos seminuevos no se salvó de recibir daños en sus instalaciones.
Las oficinas del Instituto Mexicano del Seguro Social también fueron otro de los blancos; al paso de la marcha, sus ventanas fueron roseadas con pintura de aerosol, y otras reducidas a vidrios.
“Vivas, poderosas, libres y sin miedo” se podía leer en uno de los ventanales de la empresa, y frente a esta estampa, un grupo de mujeres destrozaba otras ventanas a martillazos.
Mientras la multitud avanzaba rumbo al centro continuaban las consignas como “Con falda o pantalón, respétame cabrón”.
En su recorrido, negocios y bares sacaron bocinas a la calle con temas como “Canción sin miedo”, de Vivir Quintana, que se ha convertido en un himno feminista en México y Latinoamérica.
La marcha para exigir el fin de la violencia contra las mujeres y el respeto a sus derechos, que partió alrededor de las 4:00 de la tarde de la glorieta de Francisco Villa, llegó a las 4:20 a la Plaza del Ángel, en donde víctimas compartieron sus posicionamientos e historias de vida.
Durante el trayecto de los contingentes por la avenida Universidad, edificios y negocios fueron vandalizados.
Miles de féminas, adolescentes y niñas salieron a manifestarse para reclamar el fin de la violencia contra las mujeres, reclamos que fueron escalando en intensidad, y pasaron de los gritos a la provocación de incendios.
"No que no, sí que sí, ya llegamos hasta aquí", señalaron.
Los diferentes contingentes de mujeres llegaron a la Plaza del Ángel, donde las esperaba una valla metálica que resguarda Palacio de Gobierno.
“Aborto sí, aborto no, eso lo decido yo” y “no somos una, no somos diez, pinche gobierno, cuéntanos bien” son las consignas con las que entraron a la plaza.
A la llegada, las mujeres golpearon el muro, lo grafitearon y pegaron denuncias en contra de presuntos violentadores y deudores alimentarios, así como pesquisas.
Las vallas de acero que se colocaron para proteger el Palacio de Gobierno y la Casa Chihuahua sirvieron de lienzo para que las manifestantes plasmaran sus consignas.
“Primero las mujeres y luego las paredes”, “Mujer escucha, esta es tu lucha” y “Vivas las queremos” fueron parte de éstas.
Cientos de personas se acercaron a observar la llegada y las acciones.
Se encienden más los ánimos
En una escalada mayor de furia, las mujeres encendieron fuego a carteles y los lanzaron hacia Palacio de Gobierno.
Pese a las vallas, las integrantes del llamado bloque negro, aventaron thinner y encendieron una silla y un escritorio cubierto con una tela verde.
Luego se dirigieron al Registro Civil, edificio gubernamental que no estaba resguardado, donde causaron daños a un cajero.
El edificio estaba solo cubierto por murallas de un material sintético de color blanco, el cual fue roto con picos.
Una vez dañado, quebraron los vidrios del cubículo del cajero automático que hay dentro del inmueble.
Posteriormente, mujeres cubiertas con paliacates realizaron pintas en los edificios de Rectoría de la UACH y Héroes de la Reforma. En Rectoría fue destrozada la escalinata de la puerta principal.
“El gobierno no nos cuida”, “Cerdos no pagan pensión” y “Vivas las queremos” fueron algunos de los mensajes.
Desde el edificio Héroes de la Reforma las manifestantes lanzaron piedras y botellas de agua hacia la Plaza Hidalgo.
En tanto, en la Plaza del Ángel realizaron posicionamientos de los colectivos feministas y testimonios de diversas mujeres que sufren violencia.
Finalmente, a las 9:00 de la noche terminó la marcha, para entonces ya estaban dispersados todos los pañuelos morados, y quedaron solas las vallas de acero pintadas con aerosol y los evidentes daños en edificios públicos.