Pensiones Civiles del Estado de Chihuahua (PCE) gasta mil 600 dólares al año por paciente, una cifra que supera con creces los 600 dólares recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En comparación, el IMSS invierte menos de 400 dólares por derechohabiente al año, y el ISSSTE entre 400 y 500 dólares, según Marco Antonio Herrera García, director general de PCE.

Dicho gasto refleja la calidad del servicio médico que ofrece PCE, que incluye atención en hospitales privados, medicamentos de última generación y tecnología avanzada. Sin embargo, el organismo enfrenta desafíos financieros, una deuda histórica de instituciones afiliadas y una percepción pública negativa alimentada por grupos disidentes y casos aislados de fallas. A pesar de esto, PCE ha implementado innovaciones tecnológicas y mejoras operativas para mantener un servicio médico de calidad.

PCE ha logrado avances significativos en la atención médica gracias a la implementación de tecnología de vanguardia. Uno de los logros más destacados es el uso de inteligencia artificial en el expediente clínico electrónico, que permite a los médicos acceder a un resumen detallado del historial médico del paciente en cuestión de segundos. Este sistema, basado en motores como CHATGPT, ha reducido los tiempos de diagnóstico y mejorado la precisión en la atención.

Además, el organismo ha integrado Whatsapp como una herramienta para que los derechohabientes agenden citas, consulten recetas y accedan a estudios de laboratorio de manera rápida y eficiente. Actualmente, más de 55 mil derechohabientes utilizan esta plataforma, lo que representa más del 50% del total.

Otra innovación es la "fila virtual" para citas médicas, que reduce los tiempos de espera al permitir que los pacientes avancen en la lista cuando hay cancelaciones. Esto ha sido particularmente útil en especialidades como medicina interna, donde los tiempos de espera pueden ser prolongados. Herrera García explica que, aunque el tiempo promedio para una cita con un internista es de tres meses, la fila virtual ha permitido que muchos pacientes sean atendidos en un mes o menos.

A pesar de estas mejoras, PCE enfrenta desafíos financieros significativos. Las cuotas que pagan los trabajadores (3% de su salario) y los patrones (6%) sólo cubren una quinta parte del costo total del servicio. El resto se cubre con un "diferencial de servicio médico", que las instituciones afiliadas deben pagar. Sin embargo, algunas instituciones, como la Universidad Autónoma de Chihuahua y las juntas de aguas, mantienen deudas históricas que complican la estabilidad financiera del organismo. Herrera García detalla que se están realizando gestiones para cobrar estos adeudos, incluyendo acuerdos de pago y la colaboración con órganos fiscalizadores para auditar a las instituciones deudoras.

Percepción pública y el camino hacia la mejora continua

A pesar de los avances, PCE enfrenta una percepción pública negativa, en parte alimentada por grupos disidentes dentro de los sindicatos y por la difusión de casos aislados de fallas en el servicio. Herrera García reconoce que hay áreas de mejora, pero también señala que muchas de las críticas obedecen a intereses políticos o a la falta de contexto sobre la complejidad de operar un sistema de salud con recursos limitados.

"Somos un servicio público con limitaciones, pero la realidad es que damos un excelente servicio dentro de esas limitaciones", afirma Herrera García. "No hay crisis en PCE, pero sí hay desafíos que estamos trabajando para superar".

Uno de los principales reclamos es el desabasto de medicamentos, aunque PCE ha logrado un abasto del 95%, un porcentaje notablemente superior al de otras instituciones públicas de salud en México. Para lograrlo, el organismo realiza licitaciones públicas transparentes y cuenta con farmacias subrogadas que complementan la distribución de medicamentos cuando hay desabasto. Además, PCE ha implementado un sistema de distribución más eficiente, aunque reconoce que aún hay áreas de oportunidad, como mejorar la distribución interna de medicamentos a las comunidades más alejadas del estado.

En cuanto a la atención médica, PCE ha enfrentado críticas por los tiempos de espera en citas y la saturación en urgencias. Para abordar estos problemas, el organismo está remodelando sus instalaciones de urgencias y explorando la posibilidad de implementar telemedicina en ciertas especialidades. Además, se ha mejorado la programación de cirugías para evitar la saturación de hospitales.

En un contexto donde los sistemas de salud públicos enfrentan desafíos crecientes, PCE se erige como un ejemplo de innovación y resiliencia, aunque aún queda camino por recorrer para consolidar su posición como un modelo a seguir en México. Con una combinación de tecnología, transparencia y mejora continua, PCE busca superar sus desafíos y mantener su compromiso con la salud de sus derechohabientes.

En la entrevista también estuvo presente el director de Prestaciones Económicas, Jorge Alberto Alvarado Montes y la directora administrativa, Guadalupe Guzmán Sánchez.