Chihuahua.- Abril Guadarrama Maguregui, quien actualmente trabaja en la preparatoria Proyecto T y en la academia de idiomas 'Easy Peazy', y que lleva veintidós años dedicados a la docencia, compartió que para ella "es muy gratificante y muy bonito dar clases. "Desde que ingresé a la licenciatura en Lengua Inglesa mi objetivo fue ser maestra porque es algo que me apasiona y que me es muy grato; quizá no es tan remunerable como muchas personas piensan, pero es algo muy lindo”.

En entrevista, Guadarrama Maguregui dijo que en un inicio ella quería ser cirujana dentista; sin embargo, sus padres no podían pagar esa carrera por lo que le dijeron que tenía que estudiar algo en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) o en el Instituto Tecnológico, pero que no fuera tan costoso.

“Todas las carreras que me gustaban estaban en escuelas particulares y eran muy caras, entonces les propuse un trato a mis papás; como yo ya sabía inglés, pero les dije que podía mejorar el idioma y que podía aprender en el diplomado de Filosofía y Letras, la verdad es que estuvieron de acuerdo, ya que consideraron muy importante que lo perfeccionara”.

Según sus recuerdos, en un inicio ella aprendió de una forma autodidacta.

“Yo siempre estuve en instituciones públicas y siempre veíamos lo mismo; sin embargo, el idioma llamó mi atención y fue por medio de las canciones que lo aprendí; en aquel entonces, estamos hablando de los noventa, yo compraba cassettes y a veces venían o no venían las letras de los temas, y con un diccionario 'Larousse' iba buscando las palabras que no conocía. Fue ahí que me di cuenta de que algunas oraciones no tenían coherencia, y por ello empecé a poner más atención a las clases”, refirió.

Abril comenzó a estudiar y tuvo la fortuna de trabajar como recepcionista en una academia de inglés y fue así como comenzó a impartir enseñanzas desde los veinte años.

“Casualmente, empecé a trabajar en ese tipo de atención y ahí me pusieron a laborar como profesora, fue ahí donde supe de la Licenciatura en Lengua Inglesa y cuandp empecé a prepararme. Desde que entré, mi objetivo siempre fue el mismo”.

De acuerdo con su testimonio, al principio daba clases en lugares que no solicitaban mucho más que ser bilingüe.

“De hecho, me tocó tener compañeros ingenieros, químicos, administradores, de todo; también daban clases personas que venían de Estados Unidos y que por el hecho de ser de allá creían que podían ser maestros y, bueno, ese es uno de los retos que he visto que ha ido cambiado porque el hecho de ser una persona que habla el idioma no te hace un buen docente”.

En ese sentido, ella dijo que la carrera no es muy conocida ni reconocida, pero que está en la rama de las humanidades.

“Está en la Facultad de Filosofía y Letras y las materias que vemos no sólo son el idioma; tú ya debes saber para entrar a la carrera y es uno de los retos que mi alma mater ha enfrentado".

Comentó que es un reto ya que hay gente que entra sin saber inglés "y no, hay que aprender y entender materias como semántica, sociolingüística, psicolingüística y enseñanza del idioma, entre otras”.

“La teacher” -como le dicen sus alumnos- ha dado clases desde nivel preescolar y hasta universidades, tanto públicas como privadas.

“Sí creo que hay deficiencias en el método de enseñanza; por ejemplo, muchas personas dicen que no les gusta el inglés, pero hay que recordar que sí es progresivo pero repetitivo porque no es muscular, es neuronal, es como un instrumento musical, ya que si no lo tocas pierdes la práctica, en cambio, si haces ejercicio y estás acostumbrada a practicar después de una lesión o algo, tus músculos siguen teniendo memoria, y es por ello que el inglés debe de hablarse de manera constante”.

Aunque Abril reconoció que ella empezó de inicio a dar clases por accidente, dijo que quiso dedicarse a la docencia porque es algo que le apasiona.

“Como lo dije anteriormente, es algo muy gratificante, muchas personas piensan que no merecemos las vacaciones que tenemos, pero la verdad es que sí está pesado; los padres que hacen esos comentarios es porque quizá tienen uno o dos hijos, pero imagínate tener a varios durante todo un ciclo escolar sí es cansado, a pesar de que amamos lo que hacemos”.

Aunado a eso, la maestra recordó algunas experiencias con sus alumnos, como cuando le ayudó a escribir a un niño de preescolar o la satisfacción que siente al reencontrarse con aquellos que fueron sus pupilos.

“Me llena de orgullo porque al inicio sí daba clases a los peques y tenía un chiquitín de cuatro años que era muy inteligente pero no sabía escribir, y entonces empecé a ponerle papel, debajo de una hoja en blanco, y lo ponía a recalcar las letras y los símbolos; le quitaba la hoja que estaba abajo y quedaba sorprendido, o hay alumnos, exalumnos, que me los encuentro y que me dicen 'usted fue la única maestra que me ha hecho hablar en inglés', es bonito que te recuerden con cariño, que te los encuentres en algún lugar y te saquen alguna sonrisa al recordar las cosas que vivíamos”.

Como parte de eso, ella compartió que en enero tuvo una histerectomía y que la ginecóloga era su exalumna y la enfermera también.

“Te los topas en todos lados y es muy bonito, como lo dije, más allá de lo monetario, es el cariño que te brindan y el que reconozcan tu labor”, externó.

Por último, felicitó a sus colegas y les hizo un llamado a recordar el porqué decidieron dedicarse a la docencia.

“Yo fui una alumna vaga pero recuerdo con mucho aprecio a mis maestros, sobre todo a una profesora de secundaria que era muy estricta, su nombre era Concepción Borja Varela, impartía clases de Biología, falleció de cáncer, pero de ella aprendí que dentro del salón de clases ella era una figura de autoridad pero fuera te ayudaba si necesitabas algo, y cuando decidí ser maestra me acordé de ella, quien realmente era una persona en la que podías confiar y que dentro del salón hacía su trabajo y lo hacía bien”, finalizó.

El 15 de mayo es la fecha oficial para conmemorar a los docentes en México. Esta decisión fue tomada en 1917, durante el gobierno de Venustiano Carranza.

Ese día fue elegido porque coincide con la fiesta religiosa de San Juan Bautista de La Salle y con el aniversario de la toma de Querétaro, hecho que marcó la caída del Segundo Imperio Mexicano. Ambas razones fueron consideradas para consolidar el valor simbólico de la fecha.

La celebración busca reconocer el trabajo de los maestros en todo el país, desde zonas rurales hasta espacios urbanos, quienes aportan a la evolución social y al desarrollo de la humanidad.

Su presencia es parte esencial de la vida comunitaria, de acuerdo con el informe especial publicado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.