Ciudad Juárez.- A cuatro meses de que el gobierno de Donald Trump cerró sus fronteras para los solicitantes de asilo, el estado de Chihuahua alberga a 757 personas migrantes, principalmente mexicanas desplazadas por la violencia, informó Dirvin Luis García, coordinador del Programa de Atención a Migrantes y Movilidad Humana del Consejo Estatal de Población (Coespo).

De acuerdo con el monitoreo estatal, el 95 por ciento de las personas se encuentran albergadas en Ciudad Juárez, y el cinco por ciento restante en Puerto Palomas de Villa, municipio de Ascensión, y en la ciudad de Chihuahua; permanecen en 25 espacios humanitarios, en donde la ocupación promedio es del 25 por ciento.

De enero a abril la cifra se había mantenido entre mil 400 y mil 600 personas mexicanas y extranjeras albergadas en el estado, pero este mes la cantidad se redujo a la mitad, debido a que “mucha gente se está saliendo a rentar en algún espacio de la ciudad, más que retornar a su lugar de origen”, explicó García.

Las personas de origen mexicano encabezan la lista de migrantes albergados en la ciudad, seguidas de las personas provenientes de la Republica Bolivariana de Venezuela y de Honduras; sin embargo, también permanecen albergadas personas de Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Vietnam.

CBP One fue el principal programa impulsado por el expresidente Joe Biden para mantener en Estados Unidos una migración “legal, segura, humana y ordenada” desde México, por lo que tras esperas de hasta nueve meses, más de 966 mil 500 personas recibieron la confirmación de una cita para cruzar la frontera entre enero de 2023 y enero de 2025, a lo largo de ocho puertos fronterizos asignados a lo largo de la frontera con México.

Sin embargo, el 20 de enero, apenas minutos después de tomar posesión como presidente de Estados Unidos, Donald Trump canceló el funcionamiento de la aplicación digital y quitó el derecho a solicitar asilo a través de cualquier otro medio, además de que envió tropas militares a la frontera con México para evitar la migración irregular.

De acuerdo con datos del Coespo, cuando comenzó el gobierno de Trump había unas mil 500 personas albergadas en el estado, principalmente en Ciudad Juárez. A finales de marzo se detectó que aproximadamente la mitad de ellas salieron de los espacios, pero una cantidad similar ingresó después de viajar desde el centro o sur del país hasta la frontera con la esperanza de acercarse un poco más a su posibilidad de llegar a Estados Unidos, por lo que la ocupación mantuvo números similares, y abril inició con mil 537 personas alojadas en 22 espacios de Ciudad Juárez y Chihuahua, informó entonces García.

En mayo, la cifra volvió a disminuir, debido a que existen personas que no pueden regresar a sus lugares de origen porque huyeron de la violencia, vendieron todo para migrar o continúan con la esperanza de que Estados Unidos les dé la oportunidad de ingresar a través de un nuevo programa de migración regular.

Entre ellas se encuentran 38 personas alojadas en la Casa del Migrante en Juárez.