Retomar la vida y volver a la realidad después de estar 40 años en una prisión en Estados Unidos por un delito que no cometió no fue fácil para César Fierro, un juarense que fue obligado a firmar una confesión por el asesinato de un taxista en El Paso, Texas, en 1979 y quien estuvo bajo la zozobra y el temor de perder la vida en cualquier momento tras recibir una condena de muerte.

De esas cuatro décadas, César permaneció la mitad en confinamiento solitario y de acuerdo con su testimonio, durante todo ese tiempo fue víctima de abusos por parte de oficiales penitenciarios. Según recuerda, cuando él tenía que estar completamente solo, no le quedaba más que contar hormigas, contemplar el aleteo de las moscas, rasgar la pared con las uñas y cantar.

“Pues eso es lo que hacía, no había mucho que hacer; contaba las hormigas, contemplaba el aleteo de las moscas, rasgaba la pared con las uñas y cantaba las canciones de las que me acordaba”, contó.

Recientemente, en Cinemex Hollywood fue presentado el documental “La Libertad de Fierro”, bajo la producción de Santiago Esteinou quien grabó cada segundo desde que Fierro –quien se convirtió en su amigo- salió de la cárcel tras comprobarse que él no había perpetuado el crimen.

El 13 de febrero de 2024, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CENDH), emitió la Recomendación 146VG/2024, en la que reconoció violaciones graves a los derechos humanos de Fierro y de sus familiares, entre ellas las relativas a la libertad, integridad, debido proceso, seguridad jurídica y dignidad humana.

En entrevista con este medio de comunicación, César contó cómo fue salir de la prisión en medio de una pandemia en donde no pudo volver de forma inmediata a su tierra natal.

Él tuvo que viajar a la Ciudad de México, hospedarse en un pequeño departamento y usar ropa que le ofreció el director de este documental quien plasmó cada día, lo complejo que fue adaptarse a todo y el tener que aprender nuevas cosas para poder continuar.

Entre las cosas que hizo, fue aprender a hacer pan y posteriormente, trabajar en un restaurante en la Ciudad de México, acción que fue muy complicada para él debido a que durante el tiempo que estuvo aislado no le fue permitido hacer nada.

LA VIDA DESPUÉS DE LA CÁRCEL

¿Has preparado algo después de haber trabajado en el restaurante?

“Lo último que hice fue un pastel de zanahoria para él”

-¿Y qué tal quedó?

“Pues dice que estaba muy bueno”

-¿Y qué tal fue el proceso de aprender gastronomía?

“Pues este, yo allá en el año 74 entré a una clase de cocina en El Paso”

-¿Qué edad tenías?

“Unos 17. Entré a una clase de cocina en El Paso (Texas) y terminé allá, pero acá no (refiriéndose a Chihuahua antes de estar encerrado) cuando salí, en el 2020, me inscribió Santiago; me gané una beca de la Universidad para ir al Claustro de San Juana y aprendí a hacer mis platillos, me fue muy bien. Cuando terminó, no quería perder a mi equipo porque me trataron de maravilla todos”

-¿Y lograste continuar?

“Pues acabé el curso y me dieron mi diploma y regresé a la pastelería; terminé, y ahorita en estos días estoy otra vez en las artes culinarias”

-¿Qué estás haciendo?

“Estamos haciendo la comida básica profesional”

-¿En dónde o cómo?

Es en el claustro también

-¿Regresó?

“Sí, ahí en la Ciudad de México

-¿Ahí sigues viviendo?

“Sí, ahí en el Centro Histórico ¿A Juárez ya no regresaste? “Pues este, no he vuelto para Juárez desde que estaba ahí con el guitarrista (recordando a un viejo amigo que le organizó una bienvenida por su paso por Juárez al salir de prisión), no he vuelto y le estaba diciendo a mi abogada que no he vuelto porque me dieron un cigarro y todavía estoy fumando –cuenta mientras sonríe-.

¿Qué representa Juárez para ti; lo quieres mantener en tu vida o en tu memoria?

“En cuanto tenga una oportunidad y tiempo, me voy, me daré mis vueltas por ahí pero por lo pronto, estoy aquí en la Ciudad de México. Juárez es parte de mi corazón, algún día volveré”. ¿Cómo describirías actualmente tu vida. Cómo ha sido crear una nueva red de amistades y de alguna manera una nueva familia, el tener a Santiago y a tu equipo de abogadas y abogados?

“No, pues este, yo la verdad en el presente soy muy feliz porque aquí mi amigo, mi hijo –Santiagoquiere que sea feliz; yo a todos los que me preguntan que quién es él, pues les digo que es mi hijo porque lo quiero mucho”.

Santiago lo acompañó en la entrevista y la misma pregunta fue realizada a este productor que, ha sido una pieza clave para César…

-¿Santiago, para ti quién es él y que representa?

“Es un privilegio para mí; lo que puedo decir es que para mí ha sido un privilegio poder acompañarlo en este proceso de su vida. Él es un ejemplo de resiliencia que todos los días, la verdad, me enseña.

-¿Cómo lo conociste?

“Lo conocí por la primera película, como comenté, son dos películas. La primera película fue mi tesis de maestría y fue sobre su caso que terminamos en 2014. Esa película no pudo verse porque hubo condiciones no favorables para su caso y decidimos guardarla hasta que ahorita ya la estrenamos junto con la segunda película. Durante todo este tiempo, César y yo estuvimos en contacto por cartas y cuando salió, a mí me interesaba mucho que su salida no fuera solo “pues órale, bienvenido a México y ahí arréglatelas”, sino intentar hacer lo más posible para que tuviera las mejores oportunidades de reinserción; reinserción pues que todavía es un proceso y probablemente sea un proceso a lo largo de muchos años y seguimos dándole herramientas”.

-¿Más allá de lo que ustedes hacen como equipo cerca de César que ha hecho el Estado o los gobiernos, los responsables de esta injusticia?

“Pues hay una recomendación que tiene siete puntos recomendatorios; hemos iniciado ya un diálogo tanto con el municipio como con la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, en este momento el cumplimiento es parcial. A veces la burocracia es muy grande, muy pesada, muy cansada y hay un cumplimiento pues parcial; esperamos que se den las condiciones para que haya un cumplimiento real y que sea un cumplimiento pues tangible, que le brinde herramientas a César para poder reconstruir su vida”.

“No más eventos y palabras, sino cuestiones también tangibles porque los derechos humanos no pueden quedarse sólo en papel; los derechos humanos hay que ejercerlos, hay que vivirlos y hay que disfrutarlos. Entonces pues en esa batalla estamos gracias al apoyo de Cristina –la abogada-, que nos ha apoyado junto con la firma de abogados, lo cual representa pues mucho”.

-Esta historia es muy impactante ¿no? ¿Cómo puede llegar a más gente? ¿En dónde pueden encontrarla? ¿Dónde pueden verla?

“Pues hemos hecho la mayor promoción que hemos podido. Ahorita la película, estuvo creo que tres fines de semana aquí en los cines; lamentablemente, el cine mexicano la tiene muy difícil para quedarse en los cines pero ahorita seguimos en algunos, en la Cineteca Nacional por ejemplo en la Ciudad de México y después de eso vendrá un estreno en las plataformas. La primera película ya está disponible en diversas plataformas por ejemplo en Prime Video o en Google Play, es en la modalidad de renta, pero esa primera película explica todo el proceso legal de César que es un proceso sumamente injusto.

-¿Cómo se llama la película?

“Los Años de Fierro es la primera y la segunda película pues es esta que acaban de ver ahora. Yo creo que en dos o tres meses vamos a llevar la primera a los cines y la segunda a las plataformas, así que es un estreno combinado”.

Una de sus abogadas que acompañó el caso jurídicamente, María Cristina Arroyo habló sobre el proceso legal y las adversidades que han enfrentado.

-¿Cristina qué fue lo más complicado para ti como abogada al enfrentarte a esta situación?

“César llegó a nosotros en 2020, ahí fue que empezamos a estudiar su caso, que obviamente es muy complejo. El proceso en Estados Unidos pues fue larguísimo y complicado; como abogada sí me preocupaba mucho el hecho de que nos admitieran la queja por violación a derechos humanos, tomando en cuenta que si bien son actos de tortura que en teoría son imprescriptibles pues los hechos son de 1979 y aparte estaban involucradas además las autoridades mexicanas y estadounidenses”.

“Eso era lo que nos preocupaba, que fuera a haber razones que aunque no eran válidas, sabíamos que la autoridad por donde pudiese, iban a echar para atrás la petición, entonces, de hecho la primera queja que presentamos la presentamos aquí en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y desde un inicio nos desecharon en la queja; el visitador que recibió la queja se declaró incompetente porque consideraba que teníamos un plazo para presentar la queja cuando los hechos son de 1979, o sea ni siquiera existía la CNDH en ese momento y aparte decían que habían sucedido en Estados Unidos y que entonces no podía conocer. Ese fue el primer obstáculo al que nos enfrentamos pero afortunadamente pues solicitamos a la CNDH que atrajera el caso”.

“Fue gracias a eso que pudo realizarse la investigación. Fue un proceso bastante largo, nos tardamos pues prácticamente cuatro años en obtener la recomendación, lo bueno es que pues sí hubo voluntad política porque pues hasta eso y César es afortunado de que tiene un caso tan emblemático y ya tan analizado e Incluso, el Estado mexicano ha reconocido todas estas violaciones a derechos humanos; entonces pues sí fue muy importante para nosotros que pudieran emitir esta recomendación que aparte es una recomendación por violaciones graves”.

“Creemos que tiene mucho que ver en que hubo voluntad política en reconocer este acto; pero cuántas personas más hay como César que sus casos no tienen esta visibilidad y que por lo tanto no existe esta voluntad política de las autoridades de emitir recomendaciones y de reconocer estos hechos. En junio le concedieron unas medidas provisionales y urgentes que tardaron más de un año en emitirlas pero bueno, estas medidas fueron concedidas pero materialmente no las han brindado.

-¿Se puede saber cuáles son?

“Le dan apoyo para alimento, medicinas, psiquiatra y creo que es todo y pues no es un monto tampoco en realidad tan considerable, pero bueno, es un apoyo que agradecemos. Estamos todavía en ese proceso y aún está pendiente el tema de la reparación integral y la compensación que es un tema que también le atañe a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Chihuahua”.

-¿Podría tardar mucho llegar a eso?

“Pues esperamos que no, esperamos que al menos el próximo año ya esté, bueno, el próximo año pues sí ya tendría que estar resuelto ese tema. Esperemos.

Luego de conocer la parte legal, César envió un mensaje final a todas esas personas que tal vez están en una situación igual.

-¿Qué le gustaría decirle a esas personas?

“Lo que a mí me funcionó es que nunca me di por vencido, siempre pensé que iba a salir; así es que el mejor consejo o ayuda que puedo dar es que no se den por vencido, pase lo que pase, como dicen, la esperanza muere al último y a mí me funcionó y pues le puede funcionar a alguien más”, finalizó.

A principios de la década de los 80, Fierro, quien entonces trabajaba como recolector de chiles en la ciudad de El Paso, Texas, fue coaccionado por un grupo de policías para firmar la confesión del asesinato de un taxista.

En prisión, asegura que sufrió abusos y padeció los estragos que el aislamiento deja en la mente y en el cuerpo.

Fue liberado en 2020. Ese mismo año, junto al cineasta Santiago Esteinou, comenzó a trabajar en "La libertad de Fierro" (2024), un documental sobre su adaptación a la vida fuera de la cárcel.