Chihuahua, Chih.- “Ya pasó mucho tiempo; yo sólo quiero saber dónde está mi niña. Las autoridades no me dicen nada”, dijo Marisol N., madre de Alexa Itzel, desaparecida el 6 de junio de 2022 en la colonia Genaro Vázquez.
Hace tres años, la adolescente fue presuntamente raptada por Pablo Gerardo G.M., en la colonia Genaro Vázquez luego de que éste disparara en contra de la madre de la menor de edad.
Aunque actualmente el principal sospechoso está detenido por los delitos de feminicidio en grado de tentativa, desaparición forzada y violación agravada; éste no ha dicho nada sobre el paradero de la adolescente, quien al momento de su desaparición tenía 13 años.
Ante esto, la madre de la pequeña dijo sentirse desesperada por no saber a quién tocarle y en dónde buscar.
“Todos los días me levanto y digo “¿ahora a quién le pregunto?”, pero tengo mucha fe en Dios. A cada niña que veo siento ganas de abrazarla y pienso que eres tú”, refirió.
Por este caso, la Comisión Estatal de Búsqueda a través de la Fiscalía Especializada de la Mujer incluyó en el programa de recompensas a esta menor de edad y ofrece una cantidad de 200 mil pesos a aquella persona que brinde información fidedigna que ayude a dar con el paradero de Alexa.
La madre de la menor de edad recordó todo lo que tuvo que pasar aquella madrugada en la que le fue arrebatada su hija.
“Ese día eran las 12:00 de la madrugada, él llegó tocó a mi puerta y me dijo que se le había ponchado el carro y que ahí estaba Alexa… yo salí para ir por mi hija y a unos pasos de mi casa fue donde él sacó el arma, me dio un balazo en la mandíbula y me dijo que ya había matado a la niña. En ese momento, “El Yayo” empezó a pelear y me empezó a disparar, después sacó el arma blanca y fue cuando me atacó en el cuello. Él me dio ocho impactos de bala; en los medios de comunicación pusieron que habían sido seis pero no, fueron ocho”.
Tras las agresiones, Marisol N. quedó inconsciente por una hora y cuando despertó lo primero que hizo fue buscar a su niña.
“Él también me atacó en la nuca, después de eso quedé inconsciente y recuperé la consciencia como a eso de la 01:00 de la mañana. Me desperté preocupada por lo que, como pude me puse a buscar a mi hija y no estaba. La anduve buscando, pedí ayuda en un portón y no me abrieron, así es que caminé todo el periférico R. Almada para decirle a mi hermana lo que había ocurrido”, expresó entre sollozos.
En ese momento, los familiares de las víctimas llamaron a la policía, quienes llegaron minutos después de los hechos. La ambulancia no arribó al lugar, por lo que un cuñado fue quien la llevó al hospital mientras las tías de Alexa la buscaron durante toda la noche. “Yo no desperté durante todo un mes. “El Yayo” creyó que no volvería a hablar; sin embargo, Dios me regresó la voz para poder contar lo que pasó y hacer justicia por mi hija”.
Marisol estuvo un largo tiempo en un refugio y actualmente continúa lejos por temor de que le pase algo a ella y a su hija menor, quien también presentó un trauma muy fuerte debido a todo lo que ocurrió.
“Todo este tiempo nada más pensaba en la niña, en la niña y en la niña, no dormía, a veces me estaba hasta las 03:00 de la mañana caminando por el refugio, a veces me daban pastillas para tranquilizarme; nos querían mantener dormidas a mi hija y a mí”.
Al día siguiente de este suceso, familiares, amigos y vecinos colocaron pesquisa en la colonia Genaro Vázquez, además de que intentaron dar con el paradero de Alexa Itzel; sin embargo, no hubo éxito.
El 13 de diciembre, Pablo Gerardo G. M. fue detenido agentes de la Policía Municipal, pero no por la desaparición sino porque él había lesionado con un arma de fuego a otro individuo.
El 19 de diciembre de 2022, éste fue vinculado a proceso por los delitos de feminicidio en grado de tentativa y desaparición, pero no sólo eso, sino que además, el presunto responsable de la desaparición de Alexa Itze, de 13 años, cuenta con una investigación abierta por delitos de índole sexual.
De acuerdo con datos periodísticos, “El Yayo” ya había participado en otros actos delictivos, entre los que están el homicidio de una mujer quien en vida respondía al nombre de Yesenia Rodríguez Barrera y por homicidio en grado de tentativa en perjuicio de una persona del sexo masculino.
“Todos los días me levanto y digo “¿ahora a quién le pregunto?”, pero tengo mucha fe en Dios. A cada niña que veo siento ganas de abrazarla y pienso que eres tú”
Marisol N. Madre de la menor