Ciudad Juárez.- Por falta de ventilación y de luz natural en los dormitorios, así como de mangueras hidratantes, entre otras carencias, la estación migratoria provisional ubicada en el municipio de Janos, en el noroeste de Chihuahua, resultó como una de las peores evaluadas en el país.

De acuerdo con el Diagnóstico 2024 sobre las condiciones de este tipo de instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM), elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la citada estancia obtuvo 71 de 100 puntos, la segunda calificación más baja de 24 espacios revisados y, por tanto, considerada como “insuficiente”.

En su inspección, realizada entre agosto y septiembre del año anterior, la CNDH encontró que, además de las condiciones de alojamiento mencionadas, tampoco había ventiladores o aire acondicionado ni calefacción ni garantía de privacidad para las personas que ingresan a los baños.

Otros faltantes fueron las áreas verdes o un patio al aire libre, además de espacios recreativos o de esparcimiento, como para la práctica de algún deporte.

En materia de protección y defensa jurídica, en el momento de la visita, la CNDH no encontró en Janos representación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) mientras que, sobre infraestructura de salud, reportó que no había personal médico para atención psicológica ni consultorio dental.

Estas carencias se presentaron aun cuando el diagnóstico de la CNDH indica que “tiene como antecedente” el incendio registrado en marzo de 2023 en la estación migratoria ubicada en Ciudad Juárez.

El informe agrega que, como el de Janos, otros ocho centros recibieron calificación de “insuficiente”, 14 fueron considerados como “adecuados para el alojamiento” y uno, en Mexicali, fue encontrado en estado crítico, sobre todo por ausencia de espacios para dormir y de condiciones de higiene, como malos olores en los baños, entre otras carencias.

“En junio de 2025, el INM informó que esta estancia fue suspendida de manera definitiva a partir del 30 de abril de 2025, por no cumplir con los requisitos establecidos”, indica el informe sobre esa estación en el estado de Baja California.

La instalación mejor evaluada fue la de Iztapalapa, en la Ciudad de México, sobre la que se reportó que –salvo por la falta de personal de Comar y de consultorio dental– sí contó con la mayoría de los elementos reportados como ausentes en la de Janos.

‘Sin candados’

Al difundir el documento, el pasado 21 de octubre, la CNDH destacó que, “a pesar” de que la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación registró en 2024 “un número sin precedente” de eventos de personas presentadas ante la autoridad migratoria –casi un millón–, las instalaciones ya no tuvieran candados, como ocurrió con la incendiada en Ciudad Juárez.

“En las visitas se observó un cambio sustancial en comparación de años anteriores, encontrándose las instalaciones migratorias limpias, sin candados, con instalaciones adecuadas para el alojamiento de personas, equipo de seguridad completo y en muchos casos estaban, precisamente, en remodelación”, indica el informe.

También se especifica que, a partir del 23 de junio de 2023, se ordenó eliminar el uso de este tipo de cerrojos en las puertas de acceso, alojamiento, dormitorios, módulos, comedores “o cualquier área que requiera la evacuación de personas, y se instruyó instalar un sistema de seguro corredizo sin candado, de fácil operación en caso de presentarse alguna emergencia”.

Lo anterior, a diferencia de las condiciones en las que se presentó el incendio el 27 de marzo de 2023 en esta frontera, sobre el que los procesos penales evidenciaron que las personas de nacionalidad extranjera que se encontraban en la estación del INM –en la que murieron 40– estaban encerradas bajo llave.

Ayer, el INM no respondió una solicitud de información sobre lo reportado por la CNDH.