Chihuahua.- Chihuahua cerró 2025 con más personas fuera del mercado laboral. En el cuarto trimestre del año, 43 mil personas no encontraron empleo, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La cifra superó la del mismo periodo de 2024 y colocó la tasa de desocupación en 2.2 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), integrada por 1.9 millones de personas.

El incremento parece marginal —apenas una décima porcentual—, pero confirma un cambio en la tendencia. Un año antes, el estado registró 39 mil 945 personas desocupadas y una tasa de 2.1 por ciento. Ahora son 42 mil 571. La diferencia no es abrupta, pero rompe la estabilidad que había mostrado el indicador.

Al mismo tiempo, la participación económica perdió dinamismo. Aunque la PEA creció en términos absolutos —15 mil 573 personas más que en 2024—, la tasa de participación bajó de 62.0 a 60.3 por ciento. En otras palabras, una menor proporción de la población en edad de trabajar decidió o logró integrarse al mercado laboral.

La brecha por sexo se amplió en el desempleo femenino. Chihuahua registró 20 mil mujeres sin trabajo, dos mil más que un año antes. La tasa femenina subió a 2.6 por ciento. En los hombres, el número continuó prácticamente sin cambios, con 22 mil 225 desocupados y una tasa de 2.0 por ciento.

El mercado laboral mostró contrastes. La población ocupada alcanzó un millón 856 mil personas, casi 13 mil más que en el cuarto trimestre de 2024. Sin embargo, el crecimiento no ocurrió en todos los sectores.

La industria manufacturera, uno de los pilares económicos del estado, perdió 39 mil 687 empleos en un año y redujo su participación a 27.4 por ciento del total de ocupados. El sector secundario en su conjunto retrocedió, al igual que el primario, que registró 20 mil 575 trabajadores menos.

El sector terciario sostuvo el avance general. Comercio, restaurantes y servicios de alojamiento, así como servicios diversos, absorbieron buena parte de la fuerza laboral desplazada. Sólo en servicios diversos se sumaron casi 20 mil personas ocupadas, mientras que restaurantes y hoteles añadieron 13 mil.

La informalidad también avanzó. Un total de 672 mil personas trabajaron en condiciones informales, lo que representó 36.2 por ciento de la población ocupada. Son 22 mil más que un año antes. Dentro de ese universo, 311 mil laboraron en el sector informal, sin registro o seguridad social.

No todo resultó adverso. La subocupación —personas que necesitan y pueden trabajar más horas— bajó de 5.3 a 4.9 por ciento. En números absolutos, 91 mil personas estaban en esa condición, siete mil menos que en 2024.

La jornada laboral mostró una ligera recomposición. Casi seis de cada 10 personas ocupadas trabajaron entre 35 y 48 horas semanales, proporción mayor a la del año previo. En promedio, la población ocupada laboró 41.8 horas por semana.

Fuera del mercado laboral permanecieron un millón 252 mil personas. De ellas, 161 mil se declararon disponibles para trabajar si surgiera una oportunidad, aunque no buscaron empleo de forma activa. El Inegi difundirá la siguiente actualización de la ENOE el 26 de mayo de 2026.