El crimen organizado es quien más quiere que Donald Trump gane la Presidencia de Estados Unidos, porque entre más presión y control migratorio hay más violencia y más secuestros, señaló Jeremy Slack, jefe del Departamento de Antropología y Sociología de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).

El investigador, quien suma dos décadas de trabajo en temas migratorios, destacó que las relaciones económicas entre Estados Unidos y México son las más importantes, y cualquier otro tema que las afecte terminará perdiendo, por lo que la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) “terminó siendo una política de dejar que los gringos hacen lo que quieren” ante el fenómeno migratorio.

“Yo creo que Trump aprendió que puede amenazar a México para que colabore con sus programas antinmigrantes, y también el lado mexicano aprendió que no hay ningún costo político de trabajar en este tipo de programas. Para AMLO aceptar gente de otros países nunca fue ningún costo político”, dijo Slack, quien formó parte de la mesa de dialogo binacional Movilidad Humana y el Cambio de Gobierno en México y Estados Unidos que se llevó a cabo en Ciudad Juárez.

‘Acepta México sin cuestionar’

Durante la actividad previa al Congreso anual “Repensar el estudio, la práctica y las transfronteras en las Relaciones Internacionales” que iniciaron ayer la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) y la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales (AMEI) en la capital del Estado, el investigador de UTEP destacó que mientras que México ha aceptado las políticas de Estados Unidos sin cuestionar, el costo para las personas en movilidad ha sido una mayor inseguridad.

“¿Quiénes son los que más quieren que gane Trump?, el crimen organizado, porque es muy difícil controlar la migración con ‘nada más hacer una cita en la app’; si tienes más control, más áreas de restricción es mucho más fácil (para el crimen organizado) sacar dinero y controlar las cosas. Sabemos que entre más represión y control migratorio hay más violencia, más secuestros, como en estos años de aumento del control migratorio en México”, externó.

“Tengo 20 años trabajando este tema y cada vez que sube la cantidad de retenes, de chequeos para la gente que está transitando México, suben los secuestros”, apuntó el estadounidense.

‘Ya aprendió que puede amenazar a México’

Si el candidato republicano gana la Presidencia del vecino país continuará con la intención de aumentar los aranceles a las mercancías que crucen la frontera, y mientras que Trump durante su primera administración “ya aprendió que puede amenazar a México, México (aprendió) que no hay un costo político de trabajar” conforme a las decisiones de Estados Unidos en la migración, comentó.

Slack destacó la voluntad de la administración de AMLO de cooperar con los Estados Unidos, por lo que su Gobierno “terminó siendo una política de dejar que los gringos hacen lo que quieren, en ese sentido; o sea, mandar gente de otros países acá, aceptar sin pelearlo y nunca fue un tema de problema”.

Así aceptó el Programa “Quédate en México”, también llamado “Protocolo de Protección a Migrantes”, el cual obligó a algunos extranjeros a permanecer hasta dos años en las fronteras mexicanas; la política de salud conocida como Título 42, a través de la cual los gobiernos de Trump y Biden expulsaban de manera acelerada a quienes ingresaban a su país de manera irregular, mientras que las fronteras estaban cerradas para la migración regular; y actualmente la espera de personas en busca de una cita por medio de la aplicación digital CBP One y la devolución de quienes son devueltos mediante la norma firmada el 4 de junio por el presidente Joe Biden.

“Mucha gente que estaba enojada con la situación de migrantes en la frontera nunca se puso a pensar que están aquí porque el Gobierno mexicano acepta que Estados Unidos haga eso, y no tiene que dejar que Estados Unidos deje a la gente esperando en México, no tiene que aceptarlos de vuelta pero sí lo hizo; entonces, en una segunda administración de Trump vamos a ver un nivel muy tenso”, comentó.

Trump quiere quitar las opciones legales de migrar, sacar a quienes ya están en Estados Unidos y quitar los derechos de ser ciudadano a los hijos de migrantes que nacen en Estados Unidos, lo que provocaría que hubiera “gente sin país”.

“El tema de aranceles va a ser lo más difícil y es lo que más teme el Gobierno de México. Y como chantaje ya funcionó y la segunda vez va a funcionar también, mucha gente se olvida que por eso formaron la Guardia Nacional en México, por este evento”, recordó el estadounidense.

Kamala

El reto de una administración de Kamala Harris sería el mismo que de Biden: que no tienen una visión propia de lo que quieren, sino una política muy reaccionaria que actúa cuando reciben críticas de los grupos promigrantes o cuando reciben críticas de los antinmigrantes, dijo al considerar que un reto que tienen es el de conectar la realidad con las políticas públicas.

El investigador también destacó que en la actualidad, la única constante en la frontera ha sido el caos y la incertidumbre, y agregó que los espacios humanitarios tienen que sobrevivir durante las disminuciones de los flujos migratorios.

“Sabemos que este asunto no se termina ahorita y no va a terminar, porque yo creo que una lección importante es: no puedes hacer una política y cambiar totalmente cómo viene la gente o no viene, no funciona así. Hay factores que son totalmente aleatorios, algunos van a existir para siempre como la economía e inseguridad, pero también hay otras cosas políticas. Entonces, se tiene que mantener esta infraestructura que tenemos, es muy importante y es importante el financiamiento de este tipo de lugares”, destacó.