Washington.- Mike Johnson, presidente de la Cámara, se está preparando para eludir un bloque de oposición conservadora a un acuerdo bipartidista a corto plazo para financiar al gobierno, dependiendo ---- nuevamente --- de los demócratas para que proporcionen muchos votos y aprobar la legislación.

Entrada la noche del lunes, los líderes republicanos abandonaron abruptamente el esfuerzo para que la legislación del financiamiento fuera presentado ante el pleno de la Cámara utilizando medidas rutinarias de procedimiento, lo cual es un reconocimiento de la creciente oposición a la medida de los legisladores de extrema derecha.

En lugar de eso, el miércoles por la tarde, Johnson someterá a votación la legislación utilizando un procedimiento especial que requiere el apoyo de las dos terceras partes de esos votos para que se apruebe.

Todo garantiza que los demócratas tendrán que reunir la mayoría de los votos para empujar esa propuesta crucial y extender el actual financiamiento hasta el 20 de diciembre.

Ese es un territorio conocido para Johnson.  El presidente de la Cámara ha tenido que depender consistentemente de los votos demócratas en importantes propuestas de gasto para evitar cierres con el fin de compensar los republicanos de línea dura que se oponen a cualquier medida que no imponga recortes significativos al gasto federal.

Aunque ese fue otro golpe para Johnson, quien fue forzado a abandonar su exigencia de que esa medida temporal, conocida como una resolución continua, sea aparejada con un nuevo requisito de la prueba de ciudadanía para el registro de votantes.

“No importa en dónde nos encontremos en el país, todos entendemos que sólo los ciudadanos estadounidenses deben votar en las elecciones de Estados Unidos. Esta era nuestra oportunidad para financiar al gobierno y conseguir la seguridad en las elecciones”.

Y aceptó que “sería una mala práctica política cerrar al gobierno”.

Desde hace casi dos años, los presidentes republicanos de la Cámara han tenido que eludir los bloqueos legislativos de los de extrema derecha y han dependido de los votos demócratas.

“Al contrario de nuestros colegas del otro partido, los demócratas de la Cámara sí quieren gobernar”, comentó el representante Pete Aguilar de California, quien es el tercer demócrata en importancia en la Cámara.

La oposición conservadora a la propuesta temporal de gasto, que también incluye 231 millones de dólares de financiamiento adicional para el Servicio Secreto, se ha ido acumulando rápidamente.

Varios republicanos de la Cámara se han rehusado a apoyar cualquier legislación que simplemente extienda el financiamiento federal, en lugar de recortarlo.