A seis millas (9.6 kilómetros) de los incendios forestales que han azotado Los Ángeles, la actriz fronteriza Melissa Díaz ha atestiguado el terror que se vive en esa zona de California desde el pasado martes.

“Estoy relativamente cerca, de mi casa se puede ver el humo, pero nunca en peligro de tener que evacuar porque va a llegar el incendio a mí. Obviamente ayer fue un día de terror porque sí, el cielo estaba cubierto con una nube negra y estaba muy asustada, pero ya parece que lo están controlando mejor”, relató la paseña de 27 años, quien creció en Ciudad Juárez y después de estudiar actuación en la Ciudad de México se mudó a vivir a Los Ángeles.

De acuerdo con el Gobierno mexicano, en Los Ángeles habitan 925 mil 141 mexicanos, equivalentes al 26.5 por ciento del total de su población, la cual es de 3 millones 485 mil 398 personas.

Entre dicho porcentaje se encuentra Melissa, quien ha permanecido a salvo junto a su novio, sólo con algunos problemas de conexión a Internet y un breve apagón de energía eléctrica el miércoles.

“El problema fue que el martes y el miércoles había vientos muy fuertes y eso fue lo que empeoró todo, aparte de que los vientos también estaban haciendo que se cayeran árboles, que hubiera más incendios… fue un poco caótico. Ayer en la noche empezaron más fuegos, empezó uno muy cerca de mi casa, empezó otro por donde están las letras de Hollywood, y los pudieron controlar muy rápido”, narró.

Melissa vive en la zona de Encino, en una zona alejada de las montañas y árboles que se han incendiado, pero cuenta con amigas que viven cerca de las zonas de los incendios, en donde el cielo se ha observado de color naranja y se quedaron sin energía eléctrica desde el martes.

Desde Ciudad Juárez, sus familiares y amigos se mantienen al tanto de ella, quien destacó el trabajo que han realizado las autoridades para controlar los incendios y evacuar las zonas que lo requieren.

Familiares están al pendiente

Rosario Correa, de 61 años, es otra juarense que desde hace 45 años vive en Los Ángeles, por lo que desde Sacramento su hermano, también juarense, se ha mantenido al tanto de ella.

“Están bien mi hermana y mis sobrinos, está todo gris, todo se respira diferente, se oscurece el cielo, y las autoridades les han pedido estar alertas en caso de que tengan que evacuarlos”, narró el fronterizo.

Dijo que su hermana vive cerca del aeropuerto y trabaja en una empresa que fabrica partes para aviones de guerra, y hasta el miércoles continuaba laborando con normalidad.

De acuerdo con medios estadounidenses, además de la falta de luz, algunas áreas han enfrentado problemas de falta de agua, mientras que las zonas más críticas han tenido que ser desalojadas.