La Administración Trump anunció ayer un plan que abriría las aguas federales frente a las costas de California y Florida a nuevas perforaciones petroleras por primera vez en cuatro décadas, avanzando en un proyecto que, según los críticos, podría dañar a las comunidades costeras y los ecosistemas.
El plan quinquenal propuesto para el arrendamiento de petróleo y gas en altamar resulta ser el más ambicioso en décadas, destacó el sitio Politico, con el Departamento del Interior considerando hasta 34 subastas en aguas federales entre el 2026 y el 2031.
Esto incluye hasta seis ventas frente a la costa del sur de California, dos en el este del Golfo de México y 21 ventas frente a Alaska. "La Administración Biden frenó en seco la concesión de arrendamientos de petróleo y gas en altamar y perjudicó gravemente la producción marítima estadounidense a largo plazo", declaró el Secretario del Interior, Doug Burgum, en un comunicado."Al impulsar el desarrollo de un plan de arrendamiento sólido y con visión de futuro, garantizamos que la industria marítima estadounidense se mantenga fuerte, que nuestros trabajadores conserven sus empleos y que nuestra nación siga siendo líder energético durante las próximas décadas".
Desde que asumió el cargo por segunda vez, Trump ha revertido sistemáticamente el enfoque del ex Presidente Joe Biden en frenar el cambio climático para perseguir lo que llama "dominancia energética" en el mercado global. El Gobierno no ha permitido perforaciones en aguas federales en el este del Golfo de México, que incluye las costas de Florida y parte de Alabama, desde 1995, debido a la posibilidad de derrames petroleros. California tiene algunas plataformas petroleras en altamar, pero no ha habido nuevos arrendamientos en aguas federales desde mediados de la década de 1980. Incluso antes de ser publicado, el plan de perforación en altamar ha sido recibido con fuerte oposición del Gobernador de California, Gavin Newsom. La oferta de nuevos arrendamientos en aguas de California, según informó Politico el mes pasado, parece diseñada para provocar a Newsom, un posible candidato presidencial para el 2028 quien en los últimos meses ha intentado moderar su postura sobre la producción de combustibles fósiles. Los políticos de Florida, tanto demócratas como republicanos, se han opuesto a la perforación durante décadas por temor a que un derrame de petróleo devaste la industria turística del estado. Tras la fuerte oposición que suscitó el plan de la primera Administración Trump para abrir casi todas las aguas federales a la perforación, Trump extendió hasta el 2032 la moratoria vigente sobre la perforación frente a las costas de es estado.