Washington.- Para México, las acciones sobre Venezuela podrían generar beneficios comerciales a mediano plazo, especialmente porque el Gobierno mexicano se ha alineado con algunas políticas promovidas por la administración de Donald Trump, dijeron analistas.

Martín Pustilnick, CEO y cofundador de Mundi, consideró que en el sector petrolero -incluso con la eventual apertura del abasto venezolano- México y Canadá se mantendrán entre los principales proveedores, al tiempo que el País puede consolidar su posición como actor clave en manufactura.

"Creemos que el Gobierno mexicano está haciendo un buen trabajo en alinearse con esa gran oportunidad que tiene México alrededor del nearshoring junto a Estados Unidos, aprovechando la redistribución del comercio global hacia cadenas productivas más cercanas", afirmó Pustilnick.

Agregó que, aunque el petróleo sigue siendo un factor importante para las exportaciones mexicanas, la gran oportunidad en mediano plazo reside en la manufactura.

Sobre la competencia petrolera, Pustilnick sostuvo que Venezuela sólo podría representar un rival importante una vez que realice las inversiones en infraestructura necesarias y establezca bases claras de comercialización, un proceso que podría tomar tiempo.

Asimismo, consideró que para Estados Unidos, y en particular para la administración de Trump, lo más relevante en materia comercial es mantener relaciones amistosas.

"México y Canadá terminan teniendo el beneficio de que Estados Unidos los considere aliados, lo que resulta muy valioso porque atrae más manufactura, producción e inversión extranjera relativa a otros países", explicó.

Por su parte, Mónica Lugo, directora de relaciones institucionales en Prodensa, señaló que aunque la intervención en Venezuela envía señales directas a México en temas de seguridad y deja cierta desventaja en las conversaciones bilaterales, mantener una posición alineada con Estados Unidos es lo más conveniente para el Gobierno mexicano.

"Es importante que el Gobierno de México mantenga una distancia con estos países que son contrarios a Donald Trump, y que se establezca claramente que está alineado con los principios de democracia, derecho internacional y aliado con nuestro principal socio comercial, porque no nos queda de otra", mencionó la ex negociadora del T-MEC.

De cara a la próxima revisión en julio, Lugo consideró que la ventaja para México es que Estados Unidos también necesita al país en términos comerciales y de seguridad, lo que puede permitir una posición más favorable en determinados sectores y frente al resto del mundo.