Roma.- El Vaticano ha excomulgado a su exnuncio apostólico ante Estados Unidos, el arzobispo Carlo Maria Vigano, tras hallarlo culpable de cisma, en un final inevitable para el ferviente conservador que se convirtió en uno de los más feroces críticos del papa Francisco.
La oficina doctrinal del Vaticano impuso la pena tras una reunión de sus miembros, realizada el jueves, e informó ayer a Vigano sobre su decisión, según un comunicado de prensa.En éste se menciona “su negativa a reconocer y someterse al Sumo Pontífice, de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sujetos y de la legitimidad y autoridad magisterial del Concilio Ecuménico Vaticano II”.
La excomunión del Vaticano significa que Vigano está formalmente fuera de la Iglesia, y no puede celebrar ni recibir sus sacramentos por haber cometido uno de los delitos más graves del derecho canónico: el cisma. Un cisma ocurre cuando alguien renuncia a su sometimiento al papa o a la comunión con los católicos sujetos a él.
Se considera particularmente peligroso para la fe porque amenaza la unidad de la Iglesia. Y de hecho, con el paso de los años, Vigano ha creado un grupo de seguidores compuesto por conservadores y tradicionalistas con ideas afines, al tiempo que se sumergía cada vez más en teorías conspiratorias de todo tipo, desde la pandemia de coronavirus, a la que llamó “el gran reseteo”, y otras ideas marginales.Vigano sabía que se produciría la declaración de cisma cuando el Vaticano le informó el mes pasado que iniciaría un proceso penal contra él. Con una actitud desafiante, dijo que era “un honor” y se rehusó a aparecer en persona o por escrito para defenderse.
Vigano, que divulgó una larga declaración pública el mes pasado donde justifica su conducta, no respondió directamente a la declaración de cisma en la plataforma X, su foro usual. Cerca de una hora antes que se hiciera público el decreto del Vaticano, anunció que celebraría una misa ayer para todos aquellos que lo habían apoyado, y solicitó donaciones.