Rafah, Gaza.- A principios de este verano, Amin Abed, un activista palestino que habló públicamente acerca de Hamas, en dos ocasiones encontró balas en la puerta de su casa, situada en el norte de Gaza.

Luego, en el mes de julio, dijo que fue atacado por operadores de seguridad de Hamas, quienes le cubrieron la cabeza y lo arrastraron antes de golpearlo en repetidas ocasiones con martillos y barras de metal.

“En cualquier momento podemos ser asesinados por los soldados israelíes, pero podemos correr la misma suerte en manos de los que han gobernado durante 17 años”, dijo en una entrevista telefónica desde su cama de hospital, refiriéndose a Hamas.

“Casi me matan esos asesinos y criminales”.

Abed, quien sigue hospitalizado, fue rescatado por transeúntes que atestiguaron el ataque, aunque lo que se sucedió a él les ha ocurrido a otros en todo Gaza.

Los cuerpos de seis rehenes israelíes recuperados el mes pasado proporcionaron un recordatorio visceral de la brutalidad de Hamas.

Cada uno fue baleado en la cabeza, algunos tenían otras heridas de bala, lo cual sugiere que fueron baleados cuando trataron de escapar, de acuerdo a oficiales israelíes que revisaron los resultados de la autopsia.

Aunque Hamas también usa la violencia para mantener el control sobre la población de Gaza.

Algunos palestinos han sido lesionados o asesinados mientras Hamas libra una guerra al estilo insurgente que pone en riesgo la vida de los palestinos para mantener al ejército israelí fuera de áreas densamente pobladas.

Otros han sido atacados o amenazados por criticar a ese grupo.  Algunos palestinos han sido baleados, acusados de pillaje o acaparamiento.

La mayoría de la atención internacional se ha enfocado en los obstáculos israelíes para distribuir ayuda a los palestinos, sus operativos militares que han matado a decenas de miles de personas y sus bombardeos que han reducido las ciudades a escombros.

En repetidas ocasiones, funcionarios estadounidenses han expresado una profunda frustración con Israel por esas fallas, así como también por no proporcionar la seguridad básica en su territorio.

Aunque la realidad de la guerra, de acuerdo a oficiales estadounidenses, es que el ejército israelí y Hamas han realizado actos cuestionables casi cada día.

Muchos de los reportes revisados por analistas de inteligencia estadounidense involucran acciones israelíes:  los ataques militares que matan a un gran número de civiles, ataques erráticos contra los convoyes de ayuda u otros accidentes letales.

Aunque un gran número de reportes involucran a Hamas, tanto por sus actos de terrorismo contra los rehenes como por el abuso a los palestinos.