Naciones Unidas.- La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el miércoles una resolución redactada por los palestinos que exige a Israel que ponga fin a "su presencia ilegal en los Territorios Palestinos Ocupados" en un plazo de 12 meses.
La resolución tuvo 124 votos a favor y 43 abstenciones. Israel, Estados Unidos y otros 12 países votaron en contra.
La medida aisla a Israel días antes de que los líderes mundiales viajen a Nueva York para su reunión anual de la ONU. El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene previsto dirigirse a los 193 miembros de la Asamblea General el 26 de septiembre, el mismo día que el Presidente palestino, Mahmud Abbas.El proyecto de resolución acoge favorablemente la opinión consultiva emitida en julio por la Corte Internacional de Justicia, según la cual la ocupación israelí de territorios y asentamientos palestinos es ilegal y debe retirarse.
La opinión consultiva, emitida por el más alto tribunal de las Naciones Unidas, afirmaba que esto debía hacerse "lo antes posible", aunque el proyecto de resolución de la Asamblea General permite un plazo de 12 meses. La resolución también pide a los Estados que "tomen medidas para poner fin a la importación de cualquier producto originario de los asentamientos israelíes, así como al suministro o transferencia de armas, municiones y equipo conexo a Israel cuando haya motivos razonables para sospechar que puedan utilizarse en el Territorio Palestino Ocupado". El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel calificó el miércoles de "cínica" y "distorsionada" la resolución no vinculante de la Asamblea General de la ONU. "Así es la política internacional cínica", dijo el portavoz del ministerio, Oren Marmorstein, en la red social X después de que los Estados miembros de la ONU aprobaran el texto. "Una decisión distorsionada que está desconectada de la realidad, alienta el terrorismo y perjudica las posibilidades de paz". La resolución es la primero que presenta formalmente la Autoridad Palestina desde que este mes obtuviera más derechos y privilegios -como un asiento entre los miembros de la ONU en la sala de la Asamblea y el derecho a proponer proyectos de resolución-, concedidos en una resolución de mayo en el contexto de las negociaciones por el estatus de Palestina en la ONU. La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, instó a los países a votar en contra el miércoles. Washington -aliado de Israel- se opone desde hace tiempo a las medidas unilaterales que, desde su punto de vista, socavan la perspectiva de una solución de dos Estados. La opinión consultiva de la CIJ no es vinculante, pero tiene peso en el derecho internacional y puede debilitar el apoyo a Israel. Una resolución de la Asamblea General tampoco es vinculante, pero tiene peso político. La Asamblea no tiene poder de veto.