Con la próxima ronda de revisiones del T-MEC entre México y Estados Unidos, el reciente enfrentamiento y caída de acuerdo con Canadá deja el antecedente de que el Gobierno de Donald Trump puede endurecer sus requisitos de último momento.

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), aunque México y Estados Unidos han llevado un rumbo diferente a Canadá en sus negociaciones comerciales, la realidad es que temas como mayores exigencias de contenido estadounidense, la posición de China y mayores requerimientos en materia de seguridad y migración pueden saltar nuevamente a la mesa.

En materia comercial, el mayor riesgo radica en la posibilidad de que Estados Unidos busque incrementar su contenido nacional en productos regionales, además de condiciones adicionales para la reducción de aranceles sectoriales.

"El riesgo para México es que un alivio arancelario pierda valor si después se acompaña de cuotas, exclusiones o requisitos adicionales", acotó el Imco en su análisis.

Por otra parte, Estados Unidos podría insistir en acotar temas de seguridad económica, especialmente relacionados con China.

"Washington busca evitar que terceros países aprovechen indirectamente los beneficios del T-MEC. Para México, el reto será fortalecer las cadenas regionales sin aceptar restricciones generales a sus relaciones comerciales con otros mercados", recomendó el Imco.

En tanto, en el tema político, Estados Unidos también podría presionar sobre México para limitar relaciones con terceros países o la vinculación de concesiones comerciales con migración y seguridad.

De manera general, para el Imco son justo los temas relacionados con China y los contenidos regionales los que tendrían mayor posibilidad de reintegrarse a la agenda binacional.

"Estados Unidos podría exigir menos insumos chinos, reglas de origen más estrictas y mayor contenido regional.

"Estados Unidos podría endurecer o mantener los aranceles al acero, aluminio y autos, como condición para cerrar la revisión", se detalló.

Sin embargo, otro riesgo que enfrenta no sólo México sino la región en su conjunto, es la fragmentación y debilitamiento regional, especialmente por el desacuerdo roto de último momento entre Canadá y Estados Unidos.

"La principal lección canadiense es que un acuerdo aparentemente favorable puede cambiar de valor en la última etapa si aparecen nuevas condiciones, cambia la letra fina o no están alineadas las distintas instancias del gobierno estadounidense", apuntó el Imco.

México tiene previsto para este mes la cuarta ronda de revisiones del T-MEC en Washington.

Esta semana el Secretario Marcelo Ebrard se encuentra en Carolina del Norte, con motivo de la primera reunión de innovación entre ministros de comercio del G20.