Con apoyo de personal de Desarrollo Rural del Municipio de Juárez, cerca de 40 personas de México, Guatemala, Honduras y El Salvador crearon los surcos, instalaron el sistema de riego por goteo y sembraron las semillas de melón, sandía, chile y calabaza para tener sus propias hortalizas.
“A mí me gusta sembrar, en mi casa sembraba rosas, tomates o chiles; en mi país hay una tierra igual que esta, desértica, en donde se siembra la yuca (un tubérculo similar al camote blanco) y la caña”, contó José Eduardo Méndez, un salvadoreño de 29 años de edad, quien en junio cumplió un año de haber salido de su país y desde hace ocho meses se encuentra en Ciudad Juárez.
De acuerdo con Ismael Martínez, director del albergue ubicado en la colonia La Conquista, el espacio aloja actualmente a 90 personas en espera de una cita para ingresar a Estados Unidos de manera regular, 40 de las cuales han participado en la creación del huerto urbano que hasta ayer constaba de 10 metros de largo por 20 de ancho, pero que se planea expandir.
Martínez fue quien se acercó a Desarrollo Rural para ser apoyado con el proyecto en un área en la que antes tenían animales que eran alimentados con frutas y verduras, por lo que en esa zona la tierra cuenta con nutrientes.
Primero esparcieron en la tierra costales de nutrición que les fueron donados por Parques y Jardines, luego hicieron los surcos, y ayer un grupo de migrantes participó en la siembra de melón, sandía, chile chilaca y calabaza mayera o Adelita.
En el caso de la calabacita, la germinación se llevará entre siete y ocho días y tardará una semana más en dar el fruto, por lo que en agosto ya podrán cosecharla, informó Luis Enrique Ramírez, de Desarrollo Rural del Municipio de Juárez.
“Somos un brazo de Desarrollo Económico, empleamos este programa de huertos urbanos en el Valle de Juárez y ahora nos estamos ampliando al área urbana, y en el albergue es muy importante por toda la gente que está aquí. Se está sembrando ahorita y se puso sistema de riego por goteo, que es excelente para evitar el gasto del agua porque moja el área exactamente en donde va la semilla”, explicó.
Algunos migrantes, como el hondureño Edy López, se dedicaban en su país a la agricultura, por lo que decidieron apoyar en la creación del huerto.
“Allá se siembra sandía, frijolitos y maíz”, recordó el centroamericano de 34 años de edad, quien vive en una de las casitas en las que se divide el albergue, al igual que José Eduardo, quien trabajaba en El Salvador como mecánico.
Aseguró que está contento de conocer a personas de distintos países en el albergue Pan de Vida, en donde los migrantes también se encargan de cuidar árboles frutales de manzana y chabacano.