“Trabajar contigo (fue) un error”, habría dicho Laura Franco a Luis Segismundo G. Z. antes de romper su relación laboral en torno a la carrera Jump Jump Run, evento que estaba programado para hoy y cuya cancelación dejó a corredores, expositores, patrocinadores y proveedores en busca de respuestas, y en algunos casos la devolución de su dinero.

Franco, quien fue presentada públicamente como la imagen de la carrera y participó en ruedas de prensa y actividades de promoción, aseguró que ella también resultó afectada y que no era la responsable de la logística ni de administrar los pagos y que, incluso, nunca recibió su sueldo.

De acuerdo con su versión, Luis G. Z. era quien llevaba la organización, realizaba los acuerdos con proveedores y patrocinadores y tenía bajo su control la cuenta bancaria utilizada para recibir los pagos de los participantes.

Corredores señalaron en redes sociales haber pagado 350 pesos, mientras que algunos expositores habrían entregado entre mil y mil 500 pesos para apartar un espacio. Sin embargo, afirman que no recibieron los kits ni información clara sobre el destino de su dinero.

La situación se complicó cuando llegó la fecha prevista para la entrega de kits. Franco relató que, inicialmente, recibió la explicación de que existía un problema con el proveedor de las playeras, versión que posteriormente comunicó a algunos participantes para ganar tiempo.

No obstante, la misma Laura reconoció que durante las primeras horas de incertidumbre dio información que no correspondía con lo que realmente estaba ocurriendo a algunos corredores, pues aseguró que todavía desconocía la magnitud del problema y buscaba localizar a G. Z.

Posteriormente, dijo que comenzó a comunicarse directamente con los proveedores, y fue entonces cuando descubrió que existían adeudos con algunos de ellos.

Franco señaló que las fotografías recientemente difundidas de los kits en la red social de Jump Jump Run corresponden a productos que se encuentran en Ciudad de México, donde habrían sido elaborados y no pagados.

Pero la situación también alcanzó al Parque Central, recinto donde se llevaría a cabo la carrera, el cual publicó un comunicado en el que se deslindó de cualquier relación laboral o comercial con los organizadores, y convocó a quienes pagaron por participar en la carrera a una reunión informativa mañana lunes, a las 10:00 horas, en la Concha Acústica, con el propósito de abordar el caso y las acciones legales correspondientes.

Franco sostuvo que los acuerdos comerciales de la carrera fueron realizados directamente por Luis G. Z. y que los proveedores y patrocinadores pueden confirmar que ella únicamente participaba como imagen y enlace de comunicación.

Mientras tanto, en redes sociales han aparecido testimonios de personas que afirman haber tenido problemas con otros eventos deportivos atribuidos al mismo organizador. Entre los señalamientos se menciona una carrera denominada “Neón”, en la que participantes aseguran que habrían quedado pendientes kits o medallas.

Franco también señaló que recientemente recibió información de una persona que habría trabajado anteriormente con G. Z. y le advirtió sobre la situación, ya que, según su fuente, Luis habría tenido alrededor de 25 denuncias por fraude de carros en Chihuahua capital, lugar en el que reside.

Finalmente, Franco enfatizó que está dispuesta a colaborar con los afectados, e incluso participar en una eventual denuncia colectiva. “Yo no me estoy escondiendo de nadie”, afirmó.

Hasta el momento, tanto participantes como patrocinadores, proveedores y la misma Laura Franco mantienen la incertidumbre y exigencia de conocer qué ocurrió con los recursos entregados para Jump Jump Run y cuándo, en su caso, podrán recuperar su dinero, ya que nadie sabe del paradero de G. Z. La reunión convocada por el Parque Central será uno de los primeros puntos para concentrar a los afectados y determinar las acciones que se emprenderán.

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