Juárez
Martes 20 Oct 2026, 06:00
Rinden homenaje póstumo a profesor del ITCJ
Despiden a Héctor Eloy Luján Garza en la institución a la que le dedicó su vida
Estrella Montaño / El Diario de Juárez
Después de dedicar 57 años de su vida a la enseñanza, Héctor Eloy Luján Garza regresó por última vez al Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez (ITCJ), donde compañeros y alumnos le dieron una despedida en cumplimiento de su última voluntad.
El cortejo fúnebre llegó a las instalaciones del Tecnológico la mañana de ayer, donde integrantes de la comunidad tecnológica formaron una valla humana para despedir al docente que durante más de cinco décadas contribuyó a la formación profesional de generaciones de estudiantes.
Mario Macario Ruiz, director del ITCJ, recordó a Luján Garza como uno de los maestros fundadores de la institución, a la que ingresó en 1968 y donde destacó por su labor en las áreas de eléctrica y electrónica.
Lo describió como un docente comprometido, respetado y querido, reconocido tanto por sus conocimientos técnicos como por sus valores y su disposición para ayudar a los demás. “Él siguió activo hasta el último día, como él lo deseaba, siempre fue su deseo seguir en el Tec, para él, el Tecnológico era algo que formaba parte de su día a día, de su vida”, expresó el director.
Y recordó que el año pasado la institución le rindió un homenaje por su trayectoria y que este año, durante la Semana Académica, también se realizó uno en su honor. Incluso durante los últimos meses, pese a las complicaciones de salud que enfrentaba, el maestro continuó frente a grupo, decidido a mantenerse cerca de sus estudiantes.
De acuerdo con la esposa de Luján Garza, este se interesaba por sus alumnos no solamente en el aspecto académico, sino también en sus vidas personales, a través de consejos y una relación cercana que mantuvo a lo largo de su carrera.
La mujer recordó que, incluso después de ser operado en julio, su esposo buscó la manera de terminar un curso de verano que impartía. “Para él el Tecnológico era su vida”, expresó su esposa al recordar los años que le dedicó a la institución.
Para la comunidad del ITCJ, la despedida representó un día difícil, pero también una oportunidad para reconocer la trayectoria de quien dejó una huella en el plantel, ya que, más allá de sus conocimientos y reconocimientos como docente, sus compañeros destacaron su sonrisa, sus consejos y sus convicciones .
De esta manera, como símbolo de respeto y de cariño, el Tecnológico de Juárez despidió a uno de sus formadores, quien permaneció ligado a la institución hasta el final de sus días.