Ciudad de México.— El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, Adán Augusto López Hernández, anticipó que la Cámara Alta aplicará un procedimiento acelerado para votar la nueva Ley General de Aguas, en cuanto la Cámara de Diputados remita la minuta correspondiente, lo cuál se prevé sea hoy mismo.

En entrevista con medios, el senador aseguró que “la Cámara de Diputados ha trabajado muy bien” el dictamen, tras realizar foros, consultas y ajustes derivados de inquietudes expresadas por organizaciones y sectores productivos. Por ello, afirmó que los senadores se encuentran “conformes” con lo aprobado hasta ahora y que prevén avanzar sin enviar el documento a comisiones.

“Lo que vamos a proponer es que se dispensen los trámites; esto es, que ya no vaya a comisiones, sino que directamente en el Pleno iniciemos la discusión”, adelantó López Hernández, al señalar que solo quedarían por definirse eventuales reservas de última hora en San Lázaro antes de que el proyecto llegue al Senado.

El legislador destacó que la colegisladora incorporó modificaciones para atender inconformidades planteadas en los foros, particularmente en temas de sucesión de derechos y criterios administrativos. Sostuvo que “todas las demandas ya fueron atendidas”, aunque reconoció que persisten tensiones políticas provenientes —dijo— de “acaparadores de agua” que buscan influir en el debate público.

Tras la aprobación de la ley, López Hernández afirmó que corresponderá a los propios legisladores volver a sus estados y distritos para explicar el alcance de la reforma y “socializar” la nueva normativa hídrica.

El senador adelantó que el Pleno del Senado sesionará martes y miércoles de la próxima semana, y posiblemente jueves, dependiendo de las minutas que envíe la Cámara de Diputados. En ese mismo periodo también se prevé discutir el tema de vapeadores, antes de cerrar el Primer Periodo Ordinario de Sesiones del Segundo Año de Ejercicio Legislativo.

El aceleramiento del proceso legislativo deja claro el objetivo central de la mayoría: aprobar la Ley General de Aguas lo antes posible, apuntalando uno de los proyectos prioritarios del gobierno federal rumbo a 2026.

Queda abierto el flanco político para estados del norte y regiones con estrés hídrico, donde el impacto real de la nueva ley será evaluado en los próximos meses, conforme avance la discusión técnica sobre presupuesto, distribución, inspección y competencia de autoridades locales y federales.