Ciudad de México– Las aduanas fronterizas de Reynosa y Matamoros, conocidas por su historial de tráfico de combustibles y mercancías, se han convertido también en la puerta de entrada de miles de autos que cruzan ilegalmente al país con placas clonadas y permisos temporales falsificados, según reveló una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
El reportaje, titulado “La mafia de los clones”, documenta que cada año ingresan a México al menos 40 mil vehículos de contrabando, aprovechando huecos legales y fallas en los controles electrónicos de la Agencia Nacional de Aduanas (ANAM).
En uno de los casos más ilustrativos, una misma placa texana fue utilizada de manera simultánea por dos vehículos diferentes: un Ford Fusion y un BMW 535i que cruzaron, con solo dos minutos de diferencia, por los puntos fronterizos de Reynosa y Matamoros, separados por casi 90 kilómetros.
El sistema de vigilancia detectó que la matrícula HDY9677 de Texas había sido usada por al menos cinco automóviles distintos en menos de una semana, entre ellos un Volkswagen GTI y una Chevrolet Equinox. El suceso, ocurrido el 30 de abril de 2021, destapó una red que durante años ha replicado el mismo patrón para introducir decenas de miles de unidades ilegales.
Permisos clonados, negocio millonario
La ANAM advirtió que algunos de estos autos podrían estar siendo utilizados para transportar mercancías ilícitas, armas o drogas. En sus reportes internos, detectó que un solo permiso temporal —el número 91635R5— registró 728 cruces en cuatro meses, equivalentes a igual número de vehículos distintos. Otro permiso, el 70601N3, acumuló 220 cruces en 10 meses, y el 96447X5, 253 cruces en apenas 30 días.
En total, los registros del Centro de Procesamiento Electrónico de Datos de Aduanas mostraron que entre 2020 y 2021 3 mil 896 placas distintas se usaron reiteradamente para introducir 27 mil 239 autos ilegales, generando un flujo mensual estimado en 3 mil 400 unidades de contrabando. De acuerdo con cálculos del propio organismo, el negocio supera los 2 mil 200 millones de dólares anuales, considerando la venta, legalización y circulación de los vehículos en el país.