“Entrevistados esta semana, los trabajadores dieron a conocer que la huelga es impulsada por un pequeño grupo de entre tres a siete personas, liderados desde la capital del país por un sujeto que ni siquiera conoce Ciudad Juárez”
Cientos de empleados que trabajaban con normalidad, tendrán días de incertidumbre, gracias a que alrededor de la empresa en la que laboran, se tejió un esquema que pinta para irregular. Se trata de la planta Akwel, que un abrir y cerrar de ojos, le “apareció” una huelga.
Pinta para irregular, por varias razones. La primera, es que, de acuerdo con los trabajadores de la planta, ellos no firmaron su adhesión al supuesto sindicato, sin embargo, y a dicho de ellos, aparecen en las listas que le darían al “Sindicato Nacional de Trabajadores y Empleados Especializados Conexos y Similares de la República Mexicana”, su carácter legal.
Entrevistados esta semana, los trabajadores dieron a conocer que la huelga es impulsada por un pequeño grupo de entre tres a siete personas, liderados desde la capital del país por un sujeto que ni siquiera conoce Ciudad Juárez.
La situación es un foco rojo para el resto de las plantas asentadas no solo en esta frontera, sino a lo largo y ancho del país. Lo es, porque con mucha y extraña facilidad, vinieron a desestabilizar la operación de la francesa Akwel y a poner en riesgo su inversión.
Una cosa es un conflicto legítimo, donde una mayoría está realmente inconforme con las condiciones laborales, pero lo de Akwel es a todas luces algo fuera de este supuesto. Para empezar y sin contar con una declaratoria formal de huelga, cerraron la planta con candado y no permitieron la entrada de personal administrativo y operativo.
Tan es así, que apenas hubo una audiencia este viernes 22 de noviembre para determinar la procedencia de la huelga y pese a ello, la planta fue cerrada desde el martes 19 de noviembre por el reducido grupo de personas que la están impulsando, algunos de ellos ni siquiera laboran ya en la empresa.
En tanto, personajes como la exdiputada Susana Prieto, experta en el tema laboral y de las huelgas, señaló que han surgido “sindicatos” que se dedican a desestabilizar empresas legalmente establecidas, según publicó El Diario.
Prieto, va más allá y señala que se trata de abiertas extorsiones, donde a cambio de una cifra de dinero, se puede dar por terminado el conflicto.
Lo que sucede, debe poner en alerta a todo el sector patronal nacional, pero también a embajadas y representantes diplomáticos con inversiones extranjeras en el país.
De hecho, se sabe que la embajadora de Francia en México, Delphine Borione, estuvo esta semana en la capital del estado de Chihuahua, aunque no se conoce si entre las reuniones que sostuvo con funcionarios del estado, tocó el tema de la huelga.
No está de más, señalar que la industria maquiladora es la columbra vertebral de la economía de Ciudad Juárez; más de 750 mil personas, dependen directamente de su operación y otras decenas de miles, indirectamente.
El conflicto, además, llega en un mal momento para el empleo en la ciudad, donde en lo que va del año, se han generado poco más de dos mil trabajos formales, lo cual es muy poco para una urbe acostumbrada a brindar cifras de 20 mil o más al año.
En general, hay una debilidad en el movimiento económico en la ciudad, y en el país, por lo que una situación como la señalada, viene a generar incertidumbre a quienes laboran en este tipo de establecimientos.
Entre los requisitos que se deben cumplir para iniciar una huelga, y que en el caso de Akwel, son dudosos, destacan:
1. La decisión de ir a huelga debe ser acordada por la mayoría de los trabajadores, generalmente mediante una asamblea sindical.
2. En empresas con varios sindicatos, se requiere que el sindicato titular del contrato colectivo convoque a la huelga.
3. El sindicato o los trabajadores deben notificar por escrito su intención de huelga al empleador y a la autoridad laboral (Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral).
4. El aviso debe presentarse al menos con 6 días hábiles de anticipación (10 días si es una empresa pública), asimismo, debe incluir el pliego petitorio, que contenga las demandas específicas.
Por lo pronto, se espera que el conteo y cotejo de firmas de trabajadores que apoyan por mayoría la huelga en Akwel, sea lo que determine la legalidad o no del supuesto emplazamiento.
En caso de que las firmas sean apócrifas, el caso podría dar un vuelco significativo, pero eso lo determinarán los jueces.
Por lo pronto y de acuerdo a la representación legal de la empresa, la planta permanecerá cerrada por al menos 15 días naturales, en lo que un juez en la capital del país, decide si la huelga es legítima o no.