En Ciudad Juárez, está sucediendo algo significativo: la población se está adueñando de las decisiones públicas. Cada vez son más las voces que se unen, más colonias y fraccionamientos que se agrupan, más infancias que toman parte, y el Presupuesto Participativo ha pasado de ser una mera política pública a convertirse en una herramienta efectiva de transformación social. Desde su puesta en marcha, el Presupuesto Participativo ha influido de manera significativa en la forma en que las y los juarenses interactúan con la administración municipal. Lejos de ser un mero acto simbólico, ha evidenciado que las decisiones grupales pueden alterar el destino de nuestras comunidades. La participación ha crecido tanto que la cantidad asignada ha aumentado cada año. En 2021 se asignaron poco más de 50 millones de pesos; actualmente, el monto se ha duplicado.

Este sistema da la oportunidad a la población de sugerir, votar y priorizar iniciativas que atiendan sus verdaderas necesidades: desde obras de infraestructura urbana, renovación de parques, iluminación, pavimentación, hasta asistencia a organizaciones civiles que trabajan con colectivos vulnerables. Asimismo, por primera vez observamos que niñas y niños están involucrados en las consultas, expresan sus opiniones sobre los espacios que desean para jugar, interactuar y aprender. Es una inversión en la educación cívica desde la niñez. Asimismo, lo más significativo de este proceso es cómo las y los involucrados buscan socializar sus proyectos: caminan por las calles, conversan con vecinos, diseñan volantes, graban videos, convocan reuniones y movilizan redes sociales. Dicha labor no solo incrementa las probabilidades de triunfar en una elección; también refuerza la cohesión social, establece conexiones entre comunidades y fomenta redes vecinales más robustas, colaborativas y comprensivas. Y como bien afirmó Clara Campoamor, “la democracia no consiste en el silencio, sino en la claridad con la que se presenta y defiende una idea”. En Juárez, esa lucidez la están aportando los ciudadanos y las ciudadanas.

Esta administración, encabezada por el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar, ha demostrado tener la visión de escuchar y tomar decisiones que realmente involucren a la ciudadanía. Lejos de gobernar desde el escritorio, ha abierto las puertas a un modelo donde el gobierno municipal deja de ser un ente distante y se convierte en un aliado directo de la gente. Su apuesta por el Presupuesto Participativo no ha sido de palabra, sino de acción: lo ha respaldado con recursos, voluntad política y convicción.

El modelo del Presupuesto Participativo en Juárez representa una alianza clara: 50 y 50. Gobierno y ciudadanía como corresponsables. Un modelo en el que no solo se atienden demandas, sino que se genera corresponsabilidad, sentido de pertenencia y ciudadanía activa.

Y este 17 y 18 de mayo, las y los juarenses tenemos la oportunidad de seguir construyendo esa ciudad que queremos. Las votaciones del Presupuesto Participativo están por llevarse a cabo. Desde este espacio, invito a toda la ciudadanía a que salga a votar por el proyecto que más le guste, o por aquel que sepa que verdaderamente ayuda a su comunidad. Participar es decidir. Y decidir es transformar.

Porque cuando la política se construye desde abajo, las políticas públicas dejan de ser verticales y se convierten en reflejo de la voluntad colectiva.

Hoy, más que nunca, sabemos que el gobierno que escucha, transforma.

Y la ciudad que decide, avanza.