Desde lo alto del Cerro de la Bufa, Zacatecas adquiere una dimensión distinta a la de sus postales más conocidas. El Centro Histórico se extiende entre calles, plazas, templos y construcciones de cantera, mientras las elevaciones que rodean la capital completan una panorámica que ayuda a comprender la geografía de una ciudad asentada entre cerros.

El paisaje se transforma conforme avanza el día. Por la tarde, la luz acentúa las tonalidades de la cantera y, cuando el sol comienza a descender, aparecen matices dorados y rosados sobre el horizonte. Poco después, las primeras luces se encienden entre los edificios y ofrecen otra razón para prolongar la estancia en la cima.

La vista también puede disfrutarse en movimiento. Desde La Bufa parte el Teleférico de Zacatecas rumbo al Cerro del Grillo, en un trayecto de aproximadamente ocho minutos que alcanza hasta 85 metros sobre el nivel de la ciudad.

Desde la cabina, techos, callejones, plazas y templos pasan lentamente bajo los pies mientras la capital se abre hacia ambos lados. El sistema cuenta con siete góndolas y una de ellas añade una dosis extra de vértigo gracias a su piso de cristal. El viaje también puede realizarse en sentido contrario, comenzando en el Cerro del Grillo.

Para quienes buscan algo más que contemplar el paisaje, La Bufa permite añadir adrenalina a la visita. Tirolesa 840 atraviesa una barranca mediante un circuito de 400 metros de ida y vuelta. La experiencia adquiere distintos niveles de intensidad según la posición elegida: sentado, acostado o incluso de cabeza.

La exploración continúa en bicicleta o cuatrimoto por la parte superior del cerro rumbo al Crestón Chino. El camino permite alejarse de los puntos más concurridos y descubrir otros ángulos de la capital y del paisaje semidesértico que la rodea.

Al Cerro de la Bufa se puede llegar en automóvil o taxi, aunque también es posible ascender a pie desde el Centro Histórico en aproximadamente 15 minutos. Una vez arriba, conviene reservar tiempo para combinar las distintas actividades y permanecer hasta el atardecer. Con los últimos rayos, la cantera adquiere nuevas tonalidades y, poco a poco, las luces comienzan a dibujar Zacatecas allá abajo.