Ciudad Juárez.- Todavía con la felicidad, el entusiasmo y la euforia reflejados en el rostro, jugadores y aficionados de los Indios de Juárez volvieron a estar reunidos en el Estadio Juárez para celebrar el campeonato estatal de beisbol que los aborígenes conquistaron el sábado anterior en la ciudad de Chihuahua, por primera vez después de 25 años.

Antes, la noche de este martes los Indios abordaron un Turibús en la Megabandera para llevar a cabo una caravana hasta el estadio de la avenida Reforma, donde ya los esperaban con ansias y deseos de celebrar en grande unos cinco mil aficionados.

Una vez en el diamante, los jugadores fueron nombrados uno por uno, siendo los más ovacionados Damián Mendoza, el mejor pitcher de la temporada y el JMV de la Serie Final; el lanzador Luis Serna, encargado de sacar los tres últimos outs del Juego 7; y Pablo ‘El Pistolero’ González, manager que llevó a la novena fronteriza a la obtención del título, siendo él uno de los sobrevivientes del campeonato del año 2000.

Después de ser presentados, vino la foto oficial a mitad de campo con directivos y staff de coaches, acompañados del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, y de ahí se acercaron a la malla para estar más cerca de la afición que los vitoreaba desde las tribunas y que no podía dejar pasar la oportunidad para cantar a todo pulmón “Aquel, amor, aquel amor, aquel amor que yo quise tanto…”

“Muy emocionado, fue algo muy emotivo y fue una manera de agradecer a toda la afición”, declaró el pitcher sonorense Damián Mendoza en relación al festejo de esta noche.

-¿Te hubiera gustado más coronarte en Juárez?

“Pasó lo que tenía que pasar, es muy bien aceptado, creo que no pudo haber pasado de la mejor manera”.

-¿Vamos a ver a Damián el año que entra en Indios?

“Claro que sí, vamos a ver, estamos en pláticas, pero por lo pronto hay que disfrutar”.

El segunda base, Julio Pacheco, fue el encargado de sacar el out número 27 en el partido decisivo cuando los Dorados de Chihuahua amenazaban con por lo menos empatarlo y mandarlo a extra innings.

-¿Cómo viviste ese momento?

La verdad es una emoción muy grande, no tengo palabras. Ya tenía seis años yo luchando por esto y mira, gracias a Dios se nos dieron las cosas y vamos a seguir trabajando para que el año que entra ses mejor que el de ahora.”

-¿Qué hiciste con la pelota del último out?

“No me acuerdo dónde está, no sé si se la di a Serna, se quedó en mi guante, la verdad no sé”.