Ciudad de México.- Se estima que el consumo de hidrógeno verde para 2050 alcance las 2 mil 700 kilotoneladas, lo que implicaría un crecimiento en la demanda del 1,073 por ciento respecto a las 230 kilotoneladas que se espera se consuman en 2030, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Movilidad Sostenible (AMH2).

Para ello, se contempla la necesidad de inversiones hasta por 60 mil millones de dólares para el desarrollo de esos nuevos proyectos.

Tan sólo en el corto plazo ya se contemplan 14 proyectos para producción de hidrógeno, los cuales representan inversiones por 20 mil millones de dólares, con los que se espera producir hasta 41 mil 800 toneladas de hidrógeno renovable a través de electrólisis en los próximos años.

Además, se contempla la producción de 390 mil toneladas de amoniaco verde y 270 mil toneladas de metanol verde, para lo cual se requiere de una capacidad instalada de unos 2 mil 457 megawatts de energía renovable.

Israel Hurtado, presidente de la AMH2, destacó que aunque la Asociación es de reciente creación y apenas cumplió tres años, ya se ha desarrollado una hoja de ruta para la implementación del hidrógeno verde.

"Nosotros ya hicimos una hoja de ruta porque en México no tenemos una estrategia nacional de hidrógeno con la intención de suplir esa deficiencia y apoyar al país con esa competencia que ha emprendido con otros países o regiones.

"Por eso necesitábamos un documento que nos permitiera un desarrollo organizado y eficiente del hidrógeno verde, y contemplar su uso en las industrias con más emisiones de gases de efecto invernadero", explicó en conferencia de prensa.

Algunas de las industrias que se pueden iniciar a descarbonizar con el hidrógeno verde son la petroquímica, la generación de energía, transporte, hierro y acero, cemento, vidrio, entre otras.

En cuanto al potencial de exportación del país, el presidente de la AMH2 mencionó que para transportar hidrógeno desde México hasta Japón se necesitarán entre 13 y 16 días, dependiendo si sale del puerto de Costa Azul o del de Salina Cruz, por lo que el país tiene una competitividad comparable en distancia temporal con Los Ángeles y Australia.

"Esto podría llevar a México a ser el próximo exportador de hidrógeno para Japón en el futuro, aunque para lograrlo es necesario mejorar la infraestructura de transporte como ductos, puertos e instalaciones de licuefacción", precisó Hurtado.