El sector ganadero se encuentra en alerta ante una nueva exigencia del Gobierno de Estados Unidos sobre el control del gusano barrenador. Álvaro Bustillos, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (Ugrch), advirtió que los estados exportadores no deben ser una moneda de cambio.
Bustillos subrayó que por ahora solo operan al 50 por ciento de la capacidad previa al cierre anterior, que concluyó en febrero pasado. Por ello, han pedido a Estados Unidos agilizar el flujo de ganado, todo esto a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
La Secretaría de Agricultura de Estados Unidos advirtió mediante una carta que podría restringir nuevamente la entrada de carne mexicana si México no intensifica el combate al gusano barrenador antes de mañana miércoles 30 de abril. No obstante, Bustillos confió en que se procurará el diálogo.
“Pedimos que haya una coordinación entre las autoridades para que trabajen en conjunto y que aclaren que los estados exportadores no somos moneda de cambio, porque aquí los únicos que estamos pagando los platos rotos de la inacción y omisión somos los productores y ganaderos”, dijo.
El representante de la Ugrch detalló que los avances que se han tenido han costado muchísimo, y explicó que el hecho de trabajar a la mitad de las capacidades ha generado rezagos de ganado, mismos que se traducen en costos importantes que impactan a los ganaderos de Chihuahua.
“Estamos trabajando al 50 por ciento de capacidad, ha costado muchísimo, mucho. El 50 por ciento implica que el ganado no cruce a tiempo y se rezague dos meses, y esto trae costos de oportunidad para los ganaderos. Queremos que se incrementen los flujos en las cuarentenarias”, puntualizó.
Mientras tanto, en su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las exigencias de Estados Unidos sobre el control de la plaga del gusano barrenador. Manifestó que “hay solicitudes que no corresponden”, puesto que el tema se abordó desde el primer momento.
El gusano barrenador, tema que ha inquietado a ambos lados de la frontera, es una plaga que infecta al ganado, así como a otros tipos de fauna. Estos insectos se introducen en la piel de los animales, a través de alguna herida, y les causan graves daños que, en ocasiones, pueden resultar mortales.