En estanterías de tiendas de conveniencia comenzaron a colocarse avisos que alertan sobre el cambio constante de precios. Los carteles, visibles junto a productos básicos, reflejan cómo la inflación ha tomado forma palpable en los anaqueles de los comercios de Ciudad Juárez.
Durante la primera quincena de abril, la inflación en este municipio alcanzó una tasa anual de 3.83 por ciento. Aunque por debajo de la media nacional, los aumentos en productos esenciales obligan a los negocios a ajustar etiquetas, y a los clientes a confirmar precios en caja, previo pago.
“Estamos realizando cambio de precios. Le pedimos por favor confirmarlos en caja antes de pagar”, versa un letrero apostado sobre artículos varios, como sandalias, que según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), encarecieron 14.21 por ciento anual a la mitad del mes.
En el caso de la carne de res, el alza ha sido notable. Algunas tiendas comercializan la pulpa negra en casi 300 pesos por kilo. Este incremento, según el IMEF, responde a factores como las afectaciones por el gusano barrenador, que ha impactado la producción y exportación.
El efecto inflacionario no se limita a la carne. Frutas como el aguacate registraron aumentos de más del 21 por ciento en la quincena, lo que demuestra que las variaciones afectan a productos frescos, no subyacentes, muchos de los cuales son indispensables en la dieta diaria fronteriza.
Los anaqueles de las tiendas reflejan estas alzas con etiquetas corregidas frecuentemente. La volatilidad en el costo de insumos, fletes y servicios genera presión sobre comerciantes, quienes deben hacer ajustes para actualizarse, y evitar pérdidas o desabasto en sus inventarios.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor arrojó una inflación anual de 3.96 por ciento en el país. Aunque es menor al año pasado, la percepción entre consumidores es distinta, pues los precios finales que enfrentan ya están modificando hábitos de compra en la frontera.