Ciudad de México.- La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) abrió la puerta a considerar ajustes de mayor magnitud a la tasa de referencia en sus próximas reuniones, según la minuta de la última decisión de política monetaria difundida este jueves.

"Ante el avance en la desinflación podrían considerarse en algunas reuniones ajustes a la baja de una mayor magnitud, si bien manteniendo una postura restrictiva", mencionó Banxico en la minuta, sin ofrecer detalles sobre la dimensión de esos posibles recortes.

"Las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3 por ciento en el plazo previsto", agregó.

Si bien el banco central reconoció que el panorama inflacionario aún amerita una postura restrictiva, señaló que su evolución implica que "es adecuado continuar con el ciclo de recortes y reducir el grado de apretamiento monetario".

En diciembre, Banxico recortó la tasa en 25 puntos base por quinta vez durante el año, a 10 por ciento.

Jonathan Heath, subgobernador de Banxico, dijo el mes pasado que es posible que la Junta de Gobierno de la entidad discuta si reduce su tasa de referencia entre 25 y 50 puntos base de cara a su anuncio de política monetaria de febrero, pero la decisión final dependerá de las condiciones del entorno.

Hoy más temprano, el Instituto Nacional de Estadística (Inegi) informó que la inflación general desaceleró en diciembre más de lo previsto, a 4.21 por ciento.

El dato de inflación de diciembre es el mejor desde febrero de 2021 y como cifra anual sitúa a 2024 como el año con inflación más baja desde 2020.

De acuerdo con la minuta del banco central, la mejora del panorama inflacionario obedece a reducciones tanto en el componente subyacente como no subyacente.

Pero pese al mejor desempeño de la inflación, la mayoría de miembros de la Junta de Gobierno del Banco opinó que el balance de riesgos sobre su trayectoria prevista permanece sesgado al alza.

Entre esos riesgos citó la persistencia del componente subyacente y destacó la incertidumbre relacionada con posibles cambios a políticas comerciales por parte de Estados Unidos.

La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, repuntó en diciembre a 3.65 por ciento, después de 22 meses continuos en descenso.