Orillado por presiones inflacionarias, el gremio tortillero de Ciudad Juárez busca subir dos pesos más al precio del kilo, de 24 a 26 pesos, luego de dos años sin incrementos, informó Pedro Murillo Solís, líder de la Asociación de Tortilleros Río Bravo.
El alza, apuntó, entraría en vigor a partir del día 3 de febrero. Dijo que, aunque la harina cuesta igual, otros elementos influyen para promover este aumento, entre ellos está el incremento salarial en 2025, así como el precio del agua y del papel.
“Gente, clientes y tenderos ya nos están preguntando cuándo va a aumentar la tortilla, y regularmente lo que les decimos es que cuando nos aumente la harina, pero, viendo, los demás aumentos ya nos están perjudicando”, dijo.
Sostuvo que además de los encarecimientos del Predial y del agua, los insumos de fabricación son más costosos. Por ejemplo, apuntó, un comal en 2023 costaba 2 mil 900 pesos, y ahora 5 mil 500; el papel, 350 pesos, y hoy lo consiguen por 550.
Agregó que de forma reciente se reunió con el titular de Maseca, quien le mencionó que al menos en los próximos tres o cuatro meses no subirá la harina. No obstante, el gremio busca subir el precio para mantenerse rentable ante los desafíos.
Murillo Solís resaltó que antes hubo 550 tortillerías agremiadas a la asociación, pero ahora son solo 530, debido a que dejaron de ser rentables. En ese sentido, apeló a la comprensión de las personas, puesto que son diversos los factores.
Externó que Maseca está viendo la posibilidad de conseguir un convenio con el Gobierno federal, por un año. Destacó que de conseguirlo, no habrá aumento de harina en todo el año, pero si no, es probable que suba su precio en agosto.