El cierre definitivo al cruce de tráileres por el puente Córdova-Américas afectará de forma muy seria no sólo a Juárez, sino a todo Chihuahua, que podría dejar de ser el principal exportador del país, advirtió la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

La Administración de Servicios Generales (GSA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos anunció ayer que optó por la eliminación del tráfico de vehículos de quinta rueda en el cruce internacional. Andrés Morales, director ejecutivo de Canacintra, lamentó la decisión.

“Definitivamente es una noticia lamentable. Sí tengo que decir que Canacintra impulsó fuertemente el diálogo con las autoridades, tanto del lado mexicano como norteamericano para evitar ese cierre, haciéndolos conscientes del impacto económico. Es algo que viene a sumar incertidumbre”, dijo.

Agregó que la decisión de cerrar el puente “Libre” a las exportaciones obligará a que las empresas redirijan el tráfico pesado a otros cruces internacionales, lo que se traducirá en mayores tiempos de espera, costos logísticos y una reducción en la competitividad de la localidad.

“Bajo la condición en la que la frontera se encuentra en este momento, en la incertidumbre con aranceles y nerviosismo económico, esa es una mala noticia que viene a sumarse, más porque no hay una infraestructura que esté preparada para resolver los problemas que se generarán”, expresó.

La propuesta para eliminar el cruce de tráileres por el Córdova-Américas se originó en septiembre de 2024. Ese mes, la GSA publicó en su sitio el Borrador de la Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto de modernización del puerto de entrada terrestre del citado puente.

Como parte de este proyecto, la GSA recomendó eliminar permanentemente el tráfico de vehículos de carga pesada (tráileres). Esta decisión se basó en la necesidad de reducir la congestionamiento y la contaminación en áreas residenciales como el vecindario de El Chamizal de El Paso.

Los residentes expresaron preocupaciones sobre los efectos negativos del tráfico pesado en la calidad del aire y la salud pública. La GSA tiene previsto iniciar las obras de modernización en mayo de 2026. Según el cronograma, se espera que la construcción sustancial concluya en junio de 2029.

Morales destacó ayer que el argumento expuesto por la GSA no es válido, pues se basa en la necesidad de evitar impactos ambientales que, sin embargo, sólo se trasladarán. Resaltó que ahora el tráfico tendrá que moverse al puente Zaragoza, provocando mayor contaminación.

“Va a provocar un problema doble, donde la contaminación va a pasar al lado mexicano, donde sí hay zonas habitacionales. Definitivamente es una mala noticia y finalmente es una decisión que ya se tomó y no podemos hacer gran cosa”, anotó.

Morales manifestó que debe apostarse por buscar alternativas de solución que mitiguen el impacto y mantengan a flote la competitividad de esta frontera, así como de toda la entidad. La eliminación de operaciones de carga, según la autoridad de Estados Unidos, ayudará a mejorar la experiencia de los viajeros.

De acuerdo con el organismo estadounidense, el proyecto responde a una necesidad urgente, ya que las instalaciones actuales han superado su vida útil, operando por encima de su capacidad y sin cumplir con los estándares actuales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

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