"Los sindicatos están presionando mucho porque ellos así se están vendiendo bastante. Este mes de mayo es la época de oro en los sindicatos para venderse bien con los trabajadores", afirmó.
Refirió que hay organizaciones sindicales que tocan las puertas de la empresa para preguntarles sobre su Declaración Anual de Impuestos con la finalidad de que les hagan llegar una copia y verificar si hubo o no utilidades. A partir de este mes, las empresas que obtuvieron ganancias en el 2024 tienen la obligación de entregar el PTU a sus trabajadores a más tardar el próximo 30 de mayo, mientras que las personas físicas que realizan actividades empresariales y emplean personal extienden ese plazo hasta el 29 de junio próximo."En el caso de las pymes, muchas de ellas redujeron o cerraron el año sin ganancias, pero sus trabajadores creen que el PTU es una obligación, aun cuando la empresa no haya tenido utilidad en el año", explicó.
"También en empresas grandes que cuentan con sindicato hay un reto porque estas centrales laborales prometen a sus agremiados el pago forzoso de PTU, y aunque no haya habido ganancias en la empresa, exigen que al trabajador le sea entregada una compensación, como puede ser el pago de un bono de productividad". Para evitar problemas, Sesma recomendó en ambos casos que ya que una vez cumplida la obligación de la declaración anual de impuestos, cumplir con la entrega de copia a los trabajadores en un plazo máximo de 10 días como lo marca la Ley Federal del Trabajo. Advirtió que en caso de incumplimiento de las empresas con el reparto de utilidades, la Secretaría del Trabajo les puede aplicar multas en un rango de entre 50 mil y 300 mil pesos dependiendo del tamaño de la omisión.