Si bien algunos sectores celebran el anunciado cierre del puente “Libre”, otros aún tienen confianza en que la Administración de Servicios Generales de los Estados Unidos (GSA) dé revés a su decisión y permita que la exportación y la importación prevalezcan, evitando desviar cargas a otros cruces.

José Cuautle Azcatl, presidente de la Coalición de Transportistas de Carga Internacional, expresó que el pasado martes acudió al foro “Reacomodo Logístico en la Frontera”, organizado por Denac, donde los expositores señalaron que las autoridades de Estados Unidos arguyeron no haber tenido réplica.

“Comentaron que las autoridades americanas dijeron que no tuvieron réplica de parte de las autoridades y que el empresariado no se coordinó de forma grupal, por lo que pudieran pensar que no nos interesaba, pero estamos a tiempo. Sería cuestión de coordinarnos los involucrados”, dijo.

Cuautle afirmó que a través del puente Córdova-Américas cruzan entre 600 y 700 camiones diarios de sur a norte, pero si se da al cierre, éstos tendrían que distribuirse entre los otros cruces. Algunos se irían hacia Jerónimo-Santa Teresa, otros a Guadalupe-Tornillo, y otros más a Zaragoza-Ysleta.

“De entre esos 650 camiones aproximadamente, yo estimo que unos 100 camiones se animarán a cruzar por Jerónimo, otros 100 por Tornillo, y los otros 450 se irán a Zaragoza, que es el puente más cercano, pero en un momento dado va a estar rebasado”, puntualizó el titular de la coalición.

En caso de no alcanzar el objetivo

Aunque el transportista confía en que todavía hay oportunidad de cambiar la visión de los norteamericanos, de no ser así, dijo que en última instancia habrá que coordinar esfuerzos entre todos los entes importadores y exportadores, así como entre los distintos niveles de Gobierno.

“Sí va a representar un mayor flujo de camiones, y para los operadores, mayores horas de trabajo y condiciones un poco más complicadas, pero a final de cuentas tendremos que adaptarnos a la situación y ver de qué manera trabajamos en conjunto para que esto siga fluyendo”, enunció.

La propuesta para eliminar el cruce de tráileres por el puente Córdova-Américas se originó en septiembre de 2024. En ese mes, la GSA publicó el Borrador de la Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto de modernización del puerto de entrada terrestre del puente internacional.

Como parte de este proyecto, recomendó eliminar para siempre el tráfico de vehículos de carga pesada (tráileres) por el puente “Libre”. Esta decisión se basó en la necesidad de reducir la congestión y la contaminación en áreas residenciales como el vecindario del Chamizal de El Paso, Texas.

Los residentes expresaron preocupaciones sobre los efectos del tráfico pesado en la calidad del aire y la salud pública. La GSA tiene previsto iniciar las obras de modernización en mayo de 2026. Según el cronograma, se espera que la construcción concluya de forma sustancial en junio de 2029.

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